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mikel-berraondo-wayuu

Nuestro compañero Mikel Berraondo, read more
habla de la actualidad internacional.

…”Los recortes en cooperación, decease
también en Navarra, order
están detrás de la “vergüenza” que hoy sufre Europa.

Reconoce que los sirios nos han llegado más al corazón que los que huyen de la hambruna de Guinea o Sierra Leona en pateras, esas otras vidas destrozadas…, asegura Mikel Berraondo, elegido este año por la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo y la Unión Europea (Comisión y Parlamento) como uno de los 19 rostros de la cooperación española (uno por cada comunidad autónoma) en el Año Europeo para el Desarrollo.

Quizá porque “huyen de la guerra y de la violencia extrema del Estado Islámico y podíamos ser perfectamente cualquiera de nosotros con nuestras familias. Nos identificamos más porque, además, hemos visto lo mal que les han tratado en los países del Este como si fueran ganado…”, resalta el responsable del área de Derechos Humanos y Cooperación de IPES Elkartea.”….

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Del 10 al 18 de Diciembre, sildenafil
Iruña. 2014.

MIRADAS DESDE EL OTRO LADO DE LA VALLA

X semana de DDHH y migraciones 2014

Desde IPES ELKARTEA participamos en la X Semana de DDHH y Migraciones, con la Exposición de fotografía de Maite Hernández Mateo, sobre la Realidad Mapuche y la vulneración de sus derechos. Podréis visitarla en el Aulario de la UPNA, desde el 11 al 18 de Diciembre.

Aquí podéis ver el vídeo que Maite Hernández Mateo, hizo para la Exposición en su estreno.

Organizan: Médicos del Mundo Navarra, Amnistía Internacional Navarra, Plataforma Papeles y Derechos Denontzat, SOS Racismos e IPES Elkartea

Colaboran: La flor de Africa y Haldy Folty

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Del 10 al 18 de Diciembre, web
Iruña. 2014.

MIRADAS DESDE EL OTRO LADO DE LA VALLA

X semana de DDHH y migraciones 2014

Desde IPES ELKARTEA participamos en la X Semana de DDHH y Migraciones, remedy
con la Exposición de fotografía de Maite Hernández Mateo, web
sobre la Realidad Mapuche y la vulneración de sus derechos. Podréis visitarla en el Aulario de la UPNA, desde el 11 al 18 de Diciembre.

Aquí podéis ver el vídeo que Maite Hernández Mateo, hizo para la Exposición en su estreno.

Organizan: Médicos del Mundo Navarra, Amnistía Internacional Navarra, Plataforma Papeles y Derechos Denontzat, SOS Racismos e IPES Elkartea

Colaboran: La flor de Africa y Haldy Folty
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Autor. Mikel Berraondo López.
Miembro de IPES ELKARTEA y Rights Advice

Fecha: 15 de Diciembre de 2014

….La celebración de este año ha quedado marcada con la aparición de un nuevo informe en EEUU sobre maltratos y torturas de la CÍA. Un informe sobrecogedor, web
que relata con pelos y señales como se sigue torturando en aquel País y como se ha instaurado un sistema de impunidad para proteger a todos los torturadores. Curiosa forma la que tienen en EEUU de vincularse históricamente con los derechos humanos….

Aquí tenéis acceso al artículo completo Derechos Humanos y 66 años de antisistema

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Carlos Caro, <a href=ambulance Luis Arellano y A? ngeles Mun?iz Cacho?n” width=”540″ height=”340″ class=”aligncenter size-full wp-image-2541″ />

Por segundo año presentes en la Muestra, y en esta ocasión como organizadores, la plataforma Nosolofilms cerró una semana de cine mostrándonos varios escenarios de África a través de cuatro cortometrajes (‘Baadaye’, ‘Lake Victoria Children’, ‘Un día de Campo’ y ‘Punishment Island’) que buscan en última instancia conseguir financiación para ayudar a sus protagonistas. A ello se sumó el documental ‘Mama Adèle’ producido por la asturiana Fundación El Pájaro Azul. Para comentar todos los cortos se contó con la presencia de las tres personas encargadas de la dirección: Carlos Caro, Luis Arellano y Ángeles Mun?oz Cacho?n.

En su primer vistazo a África, ‘Baadaye’ retoma un tema que ya interesó a Luis Arellano en las propuestas presentadas en la IX Muestra: la discriminación a las personas albinas en África. Si en 2013 la protagonista era Joyce Matthew, una mujer de Kenia, en esta ocasión Nosolofilms viaja a la Isla Ukerewe, donde se da una mayor concentración de personas con albinismo, dado que en su niñez muchas fueron abandonadas en aquel lugar por sus familias.

En los últimos años, las personas albinas han sufrido numerosas matanzas y son objeto de superstición y rechazo. La cosa llega al punto de que nadie compartirá jabón ni tomará una bebida en una taza que previamente haya sido usada por alguien con albinismo. De hecho, la mayoría han de comer aparte. “La creencia general es que no somos personas productivas y vivimos estigmatizadas”, dice uno de los protagonistas.

Protagonistas del documental Baadaye

En esta isla se encuentra una de las sedes de la Tanzania Albinism Society (TAS), donde se trabaja para lograr que estas personas desarrollen proyectos que generen ingresos, dado que por el rechazo no son pocas las trabas que encuentran para desempeñar un trabajo.

Luis Arellano indica que, gracias a la proyección y difusión del documental sobre albinismo del año pasado, “conseguimos 4.000€ y Joyce ya tiene casa, los niños están escolarizados y poquito a poco le hemos resuelto un poco la situación”.

La segunda historia de Nosolofilms nos muestra la actividad de otra organización sin ánimo de lucro: la Lake Victoria Children (LVC) que acoge niños huérfanos cuyos padres han fallecido de sida. LVC treabaja en la integración a través de la convivencia diaria en grupo realizando distintas actividades.

El tercer cortometraje, premio al mejor documental en el último certamen del Notodofilmfest, mezcla de una manera muy inteligente la narración del día a día de la vida de un niño de Madrid con la dura realidad a la que se enfrentan muchos niños y niñas de Uganda trabajando en canteras como la de Kabale.

La última propuesta de Nosolofilms nos acerca a la escalofriante ‘Isla del castigo’ en el Lago Bunyonyi de Uganda. Carlos Caro explica que hasta hace apenas 25 años “estuvo funcionando una forma de castigo a las mujeres adúlteras que se quedaban embarazadas”, consistente en dejarlas abandonadas en una pequeña isla de apenas 30m² hasta que morían de hambre –por no saber nadar para poder escapar– o eran rescatadas por un hombre pobre que no les pagara una dote. Existen aún mujeres vivas que sobrevivieron a este cuento de terror. Esta pieza documental se puede ver en la web de LaCajaTonta.tv.

Punishment Island

Cerrando la X Muestra se presentó el cortometraje ‘Mama Adèle’ en el que se muestra la vida diaria de un grupo de mujeres de Kinsasa, la capital de la República Democrática del Congo. Haciendo frente a la inmensa pobreza que vive la población, una docena de mujeres colabora en proyectos comunes tejiendo o haciendo abalorios con los que poder sacar a sus familias adelante.

La directora, Ángeles Muñoz Cachón, relata que “Kinsasa es una ciudad con cerca de 10 millones de habitantes, pero sin infraestructuras. A mí me impresionaba que mirara para donde mirara, durante kilómetros, todo era miseria y pobreza. En muchos sitios no hay agua potable ni alcantarillado, ni luz eléctrica a ciertas horas”.

En palabras de Carlos Caro, “Congo puede ser el país más rico del mundo: todos llevamos un trozo de Congo en el bolsillo, pues el 80% de las reservas de coltán están en el Congo. Además, “tienen diamantes, tienen oro y ahora –lo peor que les podía pasar– han encontrado petróleo”. Pero esa inmensa riqueza natural no llega a la población: es un país maldito por su riqueza.

Autor. Mikel Berraondo López.
Miembro de IPES ELKARTEA y Rights Advice

Fecha: 22 de Noviembre de 2014

….El fantasma de Caguán planea de nuevo sobre Colombia y los más reacios al proceso de paz que vive el país desde hace dos años se frotan las manos aliviados. Los más optimistas insisten en que no se va a repetir la historia y que en esta ocasión el proceso de paz va a terminar con más de 50 años de conflicto armado con la narco-guerrilla más vieja del lugar, asthma
 las FRAC. E incluso también con el ELN, medications
 quien esta(ba) por sumarse a las negociaciones de La Habana gracias al trabajo de una comisión de actores que llevan tiempo acercando a al segunda guerrilla del País a la mesa de negociación….

Aquí tenéis acceso al artículo completo El proceso de paz Colombiano

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Autor. Mikel Berraondo López.
Miembro de IPES ELKARTEA y Rights Advice

….Como no podía ser de otra manera, pills
grandes discursos y grandes compromisos que contrastan con la realidad cotidiana de los pueblos indígenas que sobreviven en este mundo. Un mundo marcado para ellos por la pobreza, information pills
la desigualdad, el racismo, la violencia y la persecución….

Aquí tenéis acceso al artículo completo Los derechos de los pueblos indígenas Seguir leyendo

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Cortos sobre resistencia a la globalización.

El grupo de soberanía alimentaria de Mugarik Gabe Nafarroa e IPES Elkartea, troche
presentan el trabajo de Victor Burgos, page
Documentalista uruguayo que viene de un encuentro Internacional realizado en Italia para unir los esfuerzos de productoras/es, click consumidoras/es, cocineras/os, etc de cara a garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos.
Vamos a ver varios cortos: uno que habla sobre el convivio que se realizó en Uruguay de comida lenta, La propuesta de trabajo político que Urugay ha llevado a Italia, la lucha a través del arte que están llevando a cabo en San Gregorio un pueblo que vivió la inundación de un pantano su población se quedó reducida a la mitad y ahora sus habitantes han recuperado la vitalidad a través de los murales y la expresión artística de la gente. Experiencia de trabajo con escuelas rurales, la protesta y la propuesta en el carnaval uruguayo y las MURGAS, ETC.

Os invitamos a todas y todos el Viernes 7 de noviembre a las 19:30 en IPES Elkartea, Calle Tejería 28 bajo

VICTOR BURGOSEN LABURMETRAIEN GAINEAN

Mugarik Gabe eta IPESen elikadura subirotasuna taldeak Victor Burgos laburmetrai-egile uruguaiarraren lana aurkezten du. Berau partaide izan da aurreko egunetan Italian izandako nazio arteko topaketa batzuetan. Bertan eta herrien elikadura subirotasuna bermatu asmoz, ahalegin amankomunak bildu dituzte ekoizleek, kontsumitzaileek baita sukaldariek ere. Laburmetrai desberdinak ikusiko ditugu. Slow food, hau da elikadura subirotasunaren aldeko mugimenduak Uruguaien izan zuen topaketa baten berri emanen zaigu lehenik eta horrekin batera San Gregorio de Polanco herrian artearen bidez sortu den iraultza pizgarria. Bestela, eskola txikietan eta elikaduraren unguruan egiten diren hezkuntza lanak jasotzen dira eta azkenean kolorea eta mezua uztartzen dituen Uruguaiko inhauteria ezagutu ahal izanen dugu.

Azaroak 7, ostirala arratsaldeko 19,30etan IPES, Tejeria karrikako 28, behean.
Nuevos tiempos, <a href=neuropathist
viejas soluciones” width=”450″ height=”350″ class=”aligncenter size-full wp-image-2439″ />

Del 2 de octubre al 21 de noviembre, jueves y viernes de 16:00 a 20h

Desde IPES ELKARTEA os ofrecemos éste nuevo curso, que hemos organizado en colaboración con la Universidad Pública de Navarra UPNA.

El respeto de los Derechos Humanos es la base de la dignidad de pueblos y personas individuales, sin embargo la globalización económica y, en definitiva, de los diferentes ámbitos y dimensiones colectivos y personales, sitúa la actualidad de la defensa internacional de estos derechos en una nueva dimensión que requiere de nuevas reflexiones y estrategias de actuación.

Este curso pretende dar a conocer el nuevo panorama internacional y sus consecuencias directas en la efectiva garantía de los derechos humanos, así como las vías de protección procesal de los mismos a nivel internacional. El curso será impartido por un equipo docente experto y multidisciplinar procedente de diversas organizaciones y universidades.

Programa:

I.- Conceptos y claves. Deconstrucción de los Derechos Humanos (20h)
II.- El mundo de los Derechos Humanos (20h)
III.- Políticas del cambio. Derechos Humanos en el eje político y económico (20h)

Ver programa completo

Inscripción: enviar un correo electrónico a cooperacion.desarrollo@unavarra.es hasta el 2 de octubre.

Precio:
Comunidad UPNA: 130 euros
Resto: 150 euros

Forma de pago: ingreso en la cuenta de la universidad, previa inscripción. La cuenta se facilitará una vez realizada la preiscripciòn.

Lugar de celebración: Aula 112 Bis.

Plazas limitadas: 40

Reconocimiento académico: 3 ECTS para estudiantes UPNA

Más información:

Contacto:
cooperacion.desarrollo@unavarra.es
948 169654/168406
Del 2 de octubre al 21 de noviembre, bronchi
jueves y viernes de 16:00 a 20h

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que hemos organizado en colaboración con la Universidad Pública de Navarra UPNA.

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sin embargo la globalización económica y, en definitiva, de los diferentes ámbitos y dimensiones colectivos y personales, sitúa la actualidad de la defensa internacional de estos derechos en una nueva dimensión que requiere de nuevas reflexiones y estrategias de actuación.

Este curso pretende dar a conocer el nuevo panorama internacional y sus consecuencias directas en la efectiva garantía de los derechos humanos, así como las vías de protección procesal de los mismos a nivel internacional. El curso será impartido por un equipo docente experto y multidisciplinar procedente de diversas organizaciones y universidades.

Programa:

I.- Conceptos y claves. Deconstrucción de los Derechos Humanos (20h)
II.- El mundo de los Derechos Humanos (20h)
III.- Políticas del cambio. Derechos Humanos en el eje político y económico (20h)

Ver programa completo

Inscripción: enviar un correo electrónico a cooperacion.desarrollo@unavarra.es hasta el 2 de octubre.

Precio:
Comunidad UPNA: 130 euros
Resto: 150 euros

Forma de pago: ingreso en la cuenta de la universidad, previa inscripción. La cuenta se facilitará una vez realizada la preiscripciòn.

Lugar de celebración: Aula 112 Bis.

Plazas limitadas: 40

Reconocimiento académico: 3 ECTS para estudiantes UPNA

Más información:

Contacto:
cooperacion.desarrollo@unavarra.es
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Programa:

I.- Conceptos y claves. Deconstrucción de los Derechos Humanos (20h)
II.- El mundo de los Derechos Humanos (20h)
III.- Políticas del cambio. Derechos Humanos en el eje político y económico (20h)

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Inscripción: enviar un correo electrónico a cooperacion.desarrollo@unavarra.es hasta el 2 de octubre.

Precio:
Comunidad UPNA: 130 euros
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Forma de pago: ingreso en la cuenta de la universidad, previa inscripción. La cuenta se facilitará una vez realizada la preiscripciòn.

Lugar de celebración: Aula 112 Bis.

Plazas limitadas: 40

Reconocimiento académico: 3 ECTS para estudiantes UPNA

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Inscripción: enviar un correo electrónico a cooperacion.desarrollo@unavarra.es hasta el 2 de octubre.

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Programa:

I.- Conceptos y claves. Deconstrucción de los Derechos Humanos (20h)
II.- El mundo de los Derechos Humanos (20h)
III.- Políticas del cambio. Derechos Humanos en el eje político y económico (20h)

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Inscripción: enviar un correo electrónico a cooperacion.desarrollo@unavarra.es hasta el 2 de octubre.

Precio:
Comunidad UPNA: 130 euros
Resto: 150 euros

Forma de pago: ingreso en la cuenta de la universidad, previa inscripción. La cuenta se facilitará una vez realizada la preiscripciòn.

Lugar de celebración: Aula 112 Bis.

Plazas limitadas: 40

Reconocimiento académico: 3 ECTS para estudiantes UPNA

Más información:

Contacto:
cooperacion.desarrollo@unavarra.es
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Autor. Mikel Berraondo López.
Miembro de IPES ELKARTEA y Rights Advice

….Como no podía ser de otra manera, steroids
grandes discursos y grandes compromisos que contrastan con la realidad cotidiana de los pueblos indígenas que sobreviven en este mundo. Un mundo marcado para ellos por la pobreza, pharm
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curso-crisis-politica

LA CRISIS POLÍTICA Y LAS CLAVES DE LA DESAFECCIÓN CIUDADANA ACTUAL

¿Qué está pasando?¿Es nuestra democracia de peor calidad que las europeas? ¿Qué significó realmente la Transición? ¿Por qué la juventud ya no se siente representada? ¿El 15M puede generar alguna alternativa factible a lo que hay? ¿Somos un país más corrupto que la media? ¿Es la Justicia independiente? ¿Sigue habiendo derechas e izquierdas? ¿Qué pasa en Cataluña? ¿Qué es el federalismo?¿Se ha de reformar la Constitución?

Las noticias con las que nos bombardean los telediarios y la prensa parecen aturdirnos, y necesitamos un marco teórico – conceptos, términos, un conocimiento algo más profundo – en el que encajar todos los datos que se nos arrojan y todos los interrogantes que se nos suscitan. Eso es lo que persigue el curso “LA CRISIS DELA POLÍTICA”: ofrecer desde una perspectiva clara y crítica las claves fundamentales para entender qué es lo que está pasando, qué es lo que probablemente ocurrirá en el futuro y qué es lo que podemos hacer al respecto.

Programa

1. ¿Estamos correctamente representados? El sistema electoral español. Voto desigual, injusticias representativas, listas cerradas… ¿Por qué no se cambia?

2. ¿Qué instituciones tenemos? Separación de poderes, Autonomías, Monarquía… ¿Quién manda realmente?

3. ¿Justicia independiente y eficaz? La elección de los jueces. El papel de la fiscalía. El caso de la Infanta… ¿somos iguales ante la ley?

4. Corrupción. ¿Institucional o cultural? ¿Somos un país especialmente corrupto? Soluciones institucionales.

5. Partidos políticos y financiación. Sueldos de la clase política. ¿Hay demasiados representantes políticos ? Dicen que cobran poco, ¿es cierto?

6. Los Lobbies. Grupos de presión que acaban sustituyendo al legislador. ¿Cuántos son? ¿Qué poder tienen? ¿A quién representan?

7. Teoría de la Democracia. Democracia representativa, deliberativa y participativa. ¿Existen países con modelos democráticos diferentes al nuestro?

8. La Transición y el 15M. ¿Es la Transición el origen de todo esto? ¿Qué supuso realmente? ¿Qué alternativas existen, se puede hacer algo?

9. Estado, Nación, Independentismo, Federalismo, Autonomismo… ¿Qué son? ¿Qué implicaciones tienen? ¿Es España una nación? ¿Sirve para algo el Senado?

10. La política espectáculo en la era de la Post-soberanía y la globalización. ¿Tienen sentido hoy las categorías políticas del siglo XIX? ¿Significa algo la política, más allá de la lucha por el poder?

Método

Clases participativas, con entrega y lectura de artículos y textos, power-points, vídeos, etc.  Exposición clara y rigurosa y debate abierto. Se persigue la participación del alumnado y la puesta en común de sus interrogantes y opiniones.

Impartido por

Jorge Urdánoz Ganuza. Profesor de Filosofía del Derecho en la UPNA y del Master de Derechos Humanos de la Universidad Oberta de Cataluña. Ha sido asesor de la Vicepresidencia del Gobierno y Parlamentario autonómico navarro (puesto del que dimitió a los cuatro meses). Colaborador habitual de EL PAÍS, EL CORREO, EL DIARIO.ES y de los dos diarios principales de Navarra. Acaba de publicar “Veinte destellos de Ilustración electoral (y una página web desesperada)”, un ensayo sobre el desastroso modelo representativo que padecemos en España.

Información del curso:

Duración: 10 sesiones. 20 horas. Del 26 de Febrero al 14 de Mayo

Horario: Miércoles de 18.30 a 20.30 h.

Lugar: Sede IPES ELKARTEA ( C/ Tejería 28, bajo. Pamplona)

Precio: 80 € personas con trabajo regular y 60 € personas desempleadas, estudiantes y pensionistas.

Inscríbete en:

IPES Elkartea
C/ Tejería 28 bajo 31001 Pamplona
Inscríbete en el teléfono 948213279 (mañanas) / 948225991 (tardes), o por email a la siguiente dirección ipes@ipesnavarra.org

El martes 17 de Junio, pancreatitis
a las 20.00 h, os invitamos a la Charla que tendrá luegar en IPES Elkartea  a cargo de Jesus Barcos.  “Podemos ¿Fenómeno mediático o contramediático?

Jesús Barcos

Analizaremos con él, la actualidad política, ¿Qué hay detrás del éxito de Podemos desde un punto de vista comunicativo? ¿En qué se apoya su nuevo modelo de liderazgo? ¿Por qué Pablo Iglesias sacó rendimiento a su presencia en tertulias televisivas? ¿Qué consecuencias se pueden extraer desde un punto de vista periodístico y ciudadano?. Todo ello desde una perspectiva de una persona que tiene una forma de entender la comunicación, “con contenidos enriquecedores y valor añadido, sin vender humo.”

Desde hace 8 años Jesús Barcos, analiza en el blog “El ultramarinos” la construcción de los relatos políticos, por eso ahora creemos importante, poder escuchar qué nos tiene que decir, acerca de todo lo que está pasando en las últimas semanas.

Jesús Barcos,  es socio fundador y asesor de B2 Consultores de Comunicación corporativa, una asesoría navarra de comunicación corporativa. Colabora en el periódico Diario de Noticias.

Ha trabajado para distintas organizaciones sociales, y ha escrito dos libros. En 2006 publicó La arquitectura de las palabras, sobre la necesidad de discernir mejor el lenguaje que consumimos. En 2011, junto con el historiador Aitor Pescador, escribió El Ayuntamiento de Pamplona durante la Transición (1974-1979).

Ha colaborado en distintos medios de comunicación y editoriales, y ha dado charlas en universidades, colegios y otros centros formativos. Durante la primera mitad de los noventa fue el creador y director de la revista cultural “Aldizkaria”.

Actualmente también le podéis encontrar en el blog de B2 Consultores de Comunicación y en el de El Ultramarinos CyP

¡Os esperamos a todas y todos!

Fecha: Martes 17 de Junio     Hora: 20:00 h

Lugar: Sede de IPES Elkartea C/Tejería 28, bajo. Pamplona

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LA CRISIS POLÍTICA Y LAS CLAVES DE LA DESAFECCIÓN CIUDADANA ACTUAL

¿Qué está pasando?¿Es nuestra democracia de peor calidad que las europeas? ¿Qué significó realmente la Transición? ¿Por qué los jóvenes ya no se sienten representados? ¿El 15M puede generar alguna alternativa factible a lo que hay? ¿Somos un país más corrupto que la media? ¿Es la Justicia independiente? ¿Sigue habiendo derechas e izquierdas? ¿Qué pasa en Cataluña? ¿Qué es el federalismo?¿Se ha de reformar la Constitución?

Las noticias con las que nos bombardean los telediarios y la prensa parecen aturdirnos, y necesitamos un marco teórico – conceptos, términos, un conocimiento algo más profundo – en el que encajar todos los datos que se nos arrojan y todos los interrogantes que se nos suscitan. Eso es lo que persigue el curso “LA CRISIS DELA POLÍTICA”: ofrecer desde una perspectiva clara y crítica las claves fundamentales para entender qué es lo que está pasando, qué es lo que probablemente ocurrirá en el futuro y qué es lo que podemos hacer al respecto.

Programa

1. ¿Estamos correctamente representados? El sistema electoral español. Voto desigual, injusticias representativas, listas cerradas… ¿Por qué no se cambia?

2. ¿Qué instituciones tenemos? Separación de poderes, Autonomías, Monarquía… ¿Quién manda realmente?

3. ¿Justicia independiente y eficaz? La elección de los jueces. El papel de la fiscalía. El caso de la Infanta… ¿somos iguales ante la ley?

4. Corrupción. ¿Institucional o cultural? ¿Somos un país especialmente corrupto? Soluciones institucionales.

5. Partidos políticos y financiación. Sueldos de los políticos. ¿Hay demasiados políticos en España? Ellos dicen que cobran poco, ¿es cierto?

6. Los Lobbies. Grupos de presión que acaban sustituyendo al legislador. ¿Cuántos son? ¿Qué poder tienen? ¿A quién representan?

7. Teoría de la Democracia. Democracia representativa, deliberativa y participativa. ¿Existen países con modelos democráticos diferentes al nuestro?

8. La Transición y el 15M. ¿Es la Transición el origen de todo esto? ¿Qué supuso realmente? ¿Qué alternativas existen, se puede hacer algo?

9. Estado, Nación, Independentismo, Federalismo, Autonomismo… ¿Qué son? ¿Qué implicaciones tienen? ¿Es España una nación? ¿Sirve para algo el Senado?

10. La política espectáculo en la era de la Post-soberanía y la globalización. ¿Tienen sentido hoy las categorías políticas del siglo XIX? ¿Significa algo la política, más allá de la lucha por el poder?

Método

Clases participativas, con entrega y lectura de artículos y textos, power-points, vídeos, etc.  Exposición clara y rigurosa y debate abierto. Se persigue la participación de los asistentes y la puesta en común de sus interrogantes y opiniones.

Impartido por

Jorge Urdánoz Ganuza. Profesor de Filosofía del Derecho en la UPNA y del Master de Derechos Humanos de la Universidad Oberta de Cataluña. Ha sido asesor de la Vicepresidencia del Gobierno y Parlamentario autonómico navarro (puesto del que dimitió a los cuatro meses). Colaborador habitual de EL PAÍS, EL CORREO, EL DIARIO.ES y de los dos diarios principales de Navarra. Acaba de publicar “Veinte destellos de Ilustración electoral (y una página web desesperada)”, un ensayo sobre el desastroso modelo representativo que padecemos en España.

Información del curso:

Duración: 10 sesiones. 20 horas. Del 26 de Febrero al 14 de Mayo

Horario: Miércoles de 18.30 a 20.30 h.

Lugar: Sede IPES ELKARTEA ( C/ Tejería 28, bajo. Pamplona)

Precio: 80 € personas con trabajo regular y 60 € personas desempleadas, estudiantes y pensionistas.

Matrículas en:

IPES Elkartea
C/ Tejería 28 bajo 31001 Pamplona
Inscríbete en el teléfono 948213279 (mañanas) / 948225991 (tardes), o por email a la siguiente dirección ipes@ipesnavarra.org

En el marco del proyecto “Fortaleciendo los DDHH a través de iniciativas locales de mujeres indígenas Wayuu de Colombia”, capsule
pharmacy las organizaciones IPES Elkartea y Fuerza de Mujeres Wayuu participaron en el I Foro Regional sobre empresas y Derechos Humanos celebrado en Medellin el pasado mes de agosto.

A continuación, vitamin
un artículo elaborado por Mikel Berraondo, site
miembro del Area Internacional de IPES que participó, junto con Fuerza de Mujeres Wayuu, en este evento. Muestra las reflexiones surgidas desde esta experiencia en torno a las relaciones entre sector privado, Estado y sociedad civil, en el ámbito de los Derechos Humanos.

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Entre los días 28 a 30 de agosto se celebró en la ciudad de Medellín, en Colombia, el I Foro Regional sobre Empresas y Derechos Humanos, en el marco del trabajo que viene realizando el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos desde su creación /establecimiento en junio de 2011. Dicho evento constituyó una oportunidad única para medir la situación regional de una temática compleja y controvertida con demasiadas aristas espinosas de difícil remediación que, cuando menos, dificultan sensiblemente cualquier atisbo de acercamiento entre dos mundos antagónicos hasta la fecha.

 El Foro contó con una nutrida participación de representantes del sistema de Naciones Unidas, tanto del propio Grupo de Trabajo, como del PNUD (coorganizador del evento), y de otros programas y agencias. Igualmente se dieron cita un numeroso grupo de representantes del sector privado, tanto de empresas como de asociaciones y redes de empresas que trabajan por implementar los Principios Rectores de la ONU sobre derechos humanos y empresas en su ámbito de actuación. Por último,  también se contó en el evento con la presencia de un grupo, más reducido, de representantes de la sociedad civil llegados de Países de toda la región.

Durante tres intensos días se sucedieron interesantes paneles en los que se  debatió la complejidad de la relación entre empresas y derechos humanos en el contexto general y regional, los diversos y desiguales  avances de sectores privados para aplicar los Principios Rectores de la ONU, las experiencias de diversas entidades de la sociedad civil en su trabajo por acercar los derechos humanos al mundo del sector privado, y sobre algunas (pocas) experiencias de sectores de la sociedad civil, víctimas de violaciones de derechos humanos en sus relaciones con empresas. En definitiva, hubo mucha información, se plantearon muchos interrogantes y surgieron (o afianzaron) multitud de reflexiones sobre esta temática espinosa.

 A partir de las diversas ponencias y debates que se dieron durante la sesión se pueden plantear algunas cuestiones de interés con la confianza de que puedan contribuir a la reflexión en torno a este proceso de construcción de espacios de diálogo y encuentro.

 El sector privado se ha convertido irremediablemente en un actor social de enorme influencia debido a su peso económico y político en los países. Por este motivo el diálogo, en el marco del cumplimiento de los derechos humanos, resulta absolutamente necesario. Un diálogo sincero que trate de construir desde un enfoque basado en derechos y que permita construir espacios de confianza.

 En este contexto se aprecian esfuerzos importantes dentro del sector privado por integrar en sus patrones de actuación los cambios necesarios para actuar de manera coherente con el marco internacional de protección de los derechos humanos. El tiempo dirá si estos esfuerzos son realmente sinceros y suficientes.

 No obstante, siguen existiendo importantes diferencias dentro del propio sector privado y hay fuertes resistencias al  sometimiento de su actividad a  los derechos humanos. Paradójicamente, son algunas de las grandes corporaciones las que están liderando este proceso de apertura hacia los derechos humanos y los Principios Rectores de la ONU, asumiendo un protagonismo y una implicación nunca antes conocidos. Pero una gran mayoría de empresas no se sienten atraidos por la idea de los derechos humanos o los Principios Rectores de la ONU y mantienen patrones de actuación clásicos, muy alejados de los paramentros que se proponen ahora.

Los Principios Rectores de la ONU son un instrumento importante para encauzar este dialogo y generar consensos. A pesar de las críticas que siguen generando, existe un consenso muy amplio en torno a dichos Principios entre los diversos sectores. Un consenso que no había existido nunca antes hasta la fecha y que jamás había contado con tanta unanimidad entre el sector privado.

 En cualquier caso, los Principios Rectores de la ONU no acaban de ser pautas firmes para resolver las violaciones de derechos humanos que se pueden producir. En alguna de las sesiones se señalaron algunos ejemplos de casos en los que las empresas, a pesar de actuar supuestamente de manera coherente en el marco de los Principios Rectores de la ONU (siempre según su versión), no conseguian poner fin a demandas serias de violaciones de derechos humanos producidas como consecuencia de sus acciones. Parece claro que la adecuación de las pautas de actuación a los Principios Rectores de la ONU no resulta del todo suficiente para actuar bajo el amparo de los estándares internacionales de derechos humanos.

 El protagonismo del sector privado en estos espacios de dialogo es sensiblemente mayor al del resto de actores. Su visibilidad en las mesas de trabajo y en las agendas oficiales es muy superior al de la sociedad civil o incluso a la de los Estados, llegando incluso a dar una imagen de monopolio de la palabra y las intervenciones, lo que no es nada positivo para la construcción de diálogos. Su mayor protagonismo contrasta principalmente con la ausencia muy preocupante de los Estados, que acaba convirtiendose en un testigo pasivo de las actuaciones y propuestas del sector privado. Hubieron algunas intervenciones de representantes gubernamentales, por lo general, muy complacientes con las experiencias del sector privado y muy poco criticos con las violaciones de los derechos humanos.

 Este protagonismo genera un discurso demasiado complaciente hacia las bondades y esfuerzos del sector privado por respetar los derechos humanos, que en muchos casos contrasta con la realidad de dicho sector. Durante el foro se dieron paradojas preocupantes, como el hecho de que empresas acusadas ante mecanismos internacionales de protección de derechos humanos fuesen puestas como ejemplos de compromiso y dedicación hacia los derechos humanos. De manera constante fuimos sometidos al discurso de la ¨buena fe¨ de las empresas con respecto a los derechos humanos, lo cual puede resultar ciertamente pretencioso si, de nuevo, analizamos someramente la denuncias por violaciones de derechos humanos que se producen en la región. Este discurso de la ¨buena fe¨ consiste en afirmar que son conscientes de la realidad, que tienen un compromiso fuerte con los derechos humanos y que hacen todo lo que esta en su alcance para garantizar el respeto de los derechos humanos por todos los actores implicados en su cadena de valor. Este discurso llega al extremo de plantear – tal cual lo realizó alguno de los panelistas del foro- que las violaciones de derechos humanos acaban siendo hechos puntuales o anecdóticos en la maraña compleja de actividades del sector privado. No cabe duda de que sería maravilloso poder afirmar con rotundidad este discurso, pero en los tiempos que corren, y con las experiencias diarias de infinidad de victimas directas de violaciones de derechos humanos cometidas por empresa, resulta un tanto naif insistir en este extremo.

 La otra cara de la moneda es la sociedad civil. Una sociedad civil constreñida a un solo tipo de organizaciones dispuestas a aceptar los discursos complacientes y a no plantear casos de violaciones de derechos humanos. Resultan muy preocupantes los esfuerzos realizados por la organización del Foro por contar con representantes de la sociedad civil ¨amiga¨ del sector privado y por controlar mucho los espacios de intervención a quienes siguen cuestionando el papel del sector privado y responsabilizándole directamente de violaciones de derechos humanos. En este sentido, la actitud del Grupo de Trabajo sobre Derechos Humanos y Empresas resulta ciertamente preocupante al mostrar una gran diferencia en el protagonismo concedido a los distintos actores en el trabajo que realiza, priorizando sobremanera sus relaciones con el sector privado.

 Está claro que aun hoy los diversos sectores no hablamos en el mismo idioma. Lo que para unos son ejemplos importantes de avances en el sector privado, para otros son violaciones graves de derechos humanos. Unos hablan de buena fe y de soluciones extra-judiciales de los conflictos (se llegó a plantear que denunciar ante un tribunal violaciones de derechos humanos cometidos por una empresa es contrario al espíritu y finalidad de los Principios Rectores), y otros hablan de las violaciones de derechos humanos que siguen cometiendo aquellos que hablan de buena fe y de la necesidad de justicia y reparación para esas situaciones.

 Una cuestión especialmente preocupante, teniendo en cuenta la región donde se realizaba el Foro, fue la escasa participación de los Pueblos Indígenas en el marco de la agenda oficial del Foro. Incluso podríamos hablar de invisibilización de los pueblos indígenas. No solo en la agenda oficial sino, sobre todo, en el contexto de las ponencias que se dieron.  En muchas de estas ponencias, a pesar de girar en torno a conflictos con pueblos indígenas, lo oradores insistían en generalizar y abordar los conflictos desde posturas maximalistas en las que la condición de pueblos indígenas quedaba como una mera anécdota. Hasta el punto de que se cuestionara en diversas ponencias la certeza jurídica de los derechos de los pueblos indígenas, a pesar de su reconocimiento y consolidación, tanto en ámbitos internacionales como nacionales.

 En este contexto, no es de extrañar la poca presencia que tuvo en los debates un tema tan importante en la región actualmente como es el tema de la consulta con pueblos indígenas. Apenas se hicieron algunas referencias de parte de alguna empresa que alardeó de realizar sus propios procesos de consulta con las comunidades, sustituyendo al propio Estado.

 Las mayores dificultades de entendimiento y encuentro se evidenciaron entre el sector privado y los pueblos indígenas. Y en relación con los pueblos indígenas se plantearon las graves situaciones que existen en la región: desaparición del Estado como garante de los derechos, creación de marcos regulatorios e interpretativos del derecho nacional e internacional por parte de las empresas, cuestionamiento y negación por parte de las empresas de principios internacionales del derecho internacional de los pueblos indígenas, sustitución del Estado por las empresas y procesos de garantía de derechos y persistencia de situaciones muy serias de violación de derechos humanos. Como nota más positiva, se pudieron apreciar algunos ejemplos de diálogos, negociaciones y experiencias de trabajo entre empresas y organizaciones indígenas interesantes, aunque también hay que admitir que incluso en estos casos más positivos tampoco había unanimidad y sectores de la sociedad civil los cuestionaban igualmente.

 En definitiva, y como se planteó en diversas ocasiones durante el Foro, nos encontramos en el inicio de un nuevo proceso que va a cambiar por completo los paradigmas de las relaciones entre el sector privado, los Estados y la sociedad civil alrededor de los derechos humanos. Un nuevo proceso llamado a transformar las lógicas de inversión del sector privado, las formas de relación y participación de la sociedad civil y, en definitiva, las reglas de juego que hasta ahora existían. El sector privado esta respondiendo como nunca antes lo había hecho a ninguna de las propuestas que Naciones Unidas y otras instituciones internacionales le habían planteado, y está invirtiendo para transformar sus actividades y adecuarse a los estándares mínimos que establecen los derechos humanos.  Es un proceso nuevo, lleno de incertidumbres y desconfianza, sin un punto final determinado, lo que acrecienta el escepticismo de la sociedad civil, sobre todo de quienes han sufrido o sufren violaciones de sus derechos humanos como consecuencia de las actividades del sector privado. Las experiencias previas en el intento de someter al sector privado a marcos regulatorios en el marco de los derechos humanos nunca han generado resultados positivos, lo cual eleva, aun más, los niveles de incertidumbre, desconfianza y escepticismo. Pero nunca antes habían tenido tanto protagonismo en el ambito social y por lo tanto también es un proceso necesario, en el que es importante no dejar pasar la oportunidad de participar en lograr que  los Principios Rectores de la ONU se apliquen en pleno cumplimiento con los derechos humanos.

 Autor: Mikel Berraondo. Miembro del Area Internacional, IPES Elkartea.

 

 

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nosolofilms-muestra2013

Con muy buena acogida recibió Pamplona la presentación de la plataforma No Solo Films en el último día de la IX Muestra de Cine y Derechos Humanos. Impulsada -entre otros- por Luis Arellano y Carlos Caro, otolaryngologist directores de los tres cortometrajes proyectados en la Muestra, hair No Solo Films es una asociación sin ánimo de lucro que acaba de desembarcar en la Red. No Solo Films busca promover la educación y el respeto a los Derechos Humanos a través de la difusión gratuita en Internet de documentales de contenido social y humanitario que denuncian vulneraciones de derechos humanos. Aúna en una web el visionado con el crowdfounding; de hecho, uno de sus objetivos es gestionar las donaciones realizadas por el público para permitir la mejora de las condiciones de vida de los protagonistas de las historias.

Las tres primeras narraciones en aterrizar en la plataforma, y también en la Muestra de Cine, nos acercan a distintas realidades de África.

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episodio-chatarrero-perez-eransun-sanjulian

De la mano de Begon?a Pe?rez Eransus nos adentramos en la cuarta proyección de la IX Muestra de Cine y Derechos Humanos, help con el filme ‘Un episodio en la vida de un chatarrero’, ailment que reconstruye un fragmento de la vida de una familia gitana de Bosnia que vive del poco dinero que les brinda el desguazar chatarra, hasta que un problema de salud tuerce sus vidas. Pérez Eransus es doctora en Sociologi?a por la UPNA, y sus li?neas de investigacio?n se centran en el a?mbito de la exclusio?n social y el ana?lisis de las poli?ticas sociales pu?blicas.

Antes de la proyección, Begoña Pérez indicaba ya las múltiples caras de la exclusión a la que está sometida la familia bosnia del filme:

  • Exclusión de personas que han vivido el conflicto de la guerra de los Balcanes, y que ahora se encuentran olvidados e inmersos en un trauma post-bélico.
  • “Exclusión de lo rural frente a lo urbano”: los protagonistas viven a 100km de Sarajevo, algo que lleva aparejada la exclusión de ciertos servicios básicos.
  • Exclusión étnica, que conlleva una “distancia de las formas de vida, empleo y acceso normalizado a la vivienda y educación”.
  • Exclusión del empleo convencional, puesto que “trabajar al margen del mercado convencional (tener un salario, cotización, seguro…)” hasta hace no mucho era (y en territorios como el del filme aún es) “un contexto normal en el mundo agrario”. Hay mucha gente que vive sin disfrutar de los derechos que lleva asociados ese tipo de trabajo regulado.
  • Exclusión del acceso a los Derechos Humanos, en este caso los vinculados con la Sanidad. “A pesar del avance tan importante de las sociedades europeas en el pasado, no logramos afianzar estos derechos de una manera igualitaria para que en estos momentos resistan a la fuerte ofensiva que los están haciendo tambalear”.

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La tercera jornada de la IX Muestra de Cine y Derechos Humanos estuvo centrada en el Movimiento 15M, sanitary con la proyección de ‘Libre te quiero’ del director salmantino Basilio Martín Patino. Se trata de un documental algo atípico en el que no existe voz en off ni declaraciones a cámara en ningún momento, see y construye su relato como un homenaje de imágenes, música y sensaciones de lo ocurrido al final de la primavera de 2011 en la Puerta del Sol de Madrid.

Para su debate y análisis, se contó con la presencia de Jorge Urda?noz, profesor del Master de Derechos Humanos de la Universidad Oberta de Catalunya y de Filosofi?a del Derecho en la UPNA. Sus publicaciones ma?s relevantes se centran en los sistemas electorales y la representacio?n poli?tica. Ha sido Visiting Scholar en Columbia University y en la New York University y es colaborador habitual en El País y otros perio?dicos espan?oles. Su pro?ximo ensayo “Veinte destellos de ilustracio?n electoral (y una pa?gina web desesperada)”, sobre el modelo representativo espan?ol, se publicara? en breve.

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La segunda jornada de la IX Muestra de Cine y Derechos Humanos arrancó con la sala de Golem Baiona casi llena para la proyección de la película china ‘A Touch of Sin’ (Un toque de violencia), injection y fue prologada y después analizada por Amelia Sáinz, web socio?loga e investigadora en el Centro de Estudios Internacionales e Interculturales de la Universidad Auto?noma de Barcelona, oncology que trabajó durante dos an?os en la Universidad de Beijing de la Repu?blica Popular China.

El filme retrata distintos aspectos de la sociedad china actual a través de cuatro historias independientes pero entrelazadas de forma circular. En la primera, un minero indignado intenta acabar contra la corrupcio?n en su pueblo. En la segunda, un emigrante que vuelve a casa para An?o Nuevo usa las armas de fuego para robar y mantener a su familia. En la tercera, la recepcionista de una sauna se enfrenta a vejaciones por parte de mujeres y hombres. En la última, un joven intenta mejorar su vida pasando de trabajo en trabajo. En todas ellas, encontramos la violencia, de una manera física o psicológica. Seguir leyendo

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La primera película de la IX Muestra de Cine y Derechos Humanos fue ‘The Act of Killing’ (El acto de matar), artificial un peculiar documental sobre el genocidio de más de un millón de personas en Indonesia cuando el gobierno fue derrocado por el ejército en 1965.

Los directores de la cinta proponen a Anwar Congo, cystitis uno de los líderes de los escuadrones de la muerte, illness autodenominado ‘gángster’ o ‘free-man’ (hombre libre), recrear los hechos de aquella época; se trata de una especie de trampa para que tanto él como sus compañeros de armas confiesen ante las cámaras las atrocidades cometidas mientras se sienten estrellas de Hollywood. Para ello, les propone no sólo interpretarse a sí mismos como torturadores, sino meterse en el papel de sus víctimas, algo a lo que acceden como si se tratara de un divertido juego de disfraces. Seguir leyendo

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FMW, <a href=sales
Embajadora y Consejera comercial UE(1)” src=”http://noticias.ipesderechoshumanos.org/wp-content/uploads/2013/10/FMW-Embajadora-y-Consejera-comercial-UE1–540×405.jpg” width=”540″ height=”405″ />

De izquierda a derecha: Evelin Acosta Gutierrez, help Lideresa Wayuu del clan Ipuana. María Antonia Van Gool, Embajadora de la Unión Europea en Colombia. Miriam García-Ferrer , Consejera Comercial de la Delegación de la Unión Europea en Colombia. Jakeline Romero Epiayu, Lideresa Wayuu del clan Epiayu.

En el mes de Septiembre, la Embajadora de la Unión Europea en Colombia, María Antonio Van Gool, quiso visitar La Guajira, y tener una reunión con Fuerza de Mujeres Wayuu, en el marco del Proyecto que la UE apoya en Colombia a través de IPES ELKARTEA.

Tierra y territorio – WOUNMAINKAT1 : Las actuaciones de empresas
multinacionales mineras y explotadores de otros recursos naturales o impulsoras
de megaproyectos han causado daños irreparables a nuestras vidas y a nuestro
territorio sagrado de la Guajira en especial las empresas Cerrejón, MPX/CCX,
Pacific Rubiales, Drummond, Chevron, Empresas Públicas Municipales de
Medellín EPM, PDVSA, entre otras.

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De izquierda a derecha: Evelin Acosta Gutierrez, Lideresa Wayuu del clan Ipuana. María Antonia Van Gool, Embajadora de la Unión Europea en Colombia. Miriam García-Ferrer , Consejera Comercial de la Delegación de la Unión Europea en Colombia. Jakeline Romero Epiayu, Lideresa Wayuu del clan Epiayu.

En el mes de Septiembre, la Embajadora de la Unión Europea en Colombia, María Antonio Van Gool, quiso visitar La Guajira, y tener una reunión con Fuerza de Mujeres Wayuu, en el marco del Proyecto que la UE apoya en Colombia a través de IPES ELKARTEA.

“Tierra y territorio – WOUNMAINKAT : Las actuaciones de empresas multinacionales mineras y explotadores de otros recursos naturales o impulsoras de megaproyectos han causado daños irreparables a nuestras vidas y a nuestro territorio sagrado de la Guajira en especial las empresas Cerrejón, MPX/CCX, Pacific Rubiales, Drummond, Chevron, Empresas Públicas Municipales de Medellín EPM, PDVSA, entre otras.”(1)

(1) Informe presentado en el mes de Septiembre 2013 en el Marco de la visita de la Embajadora de la Unión Europea al Departamento de La Guajira, por la organización y movimiento Sütsüin Jiyeyu Wayuu – Fuerza de Mujeres Wayuu (SJW-FMW). 

Aquí tienen el informe completo:

Informe presentado a Embajadora UE en Colombia

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De izquierda a derecha: Evelin Acosta Gutierrez, medical
Lideresa Wayuu del clan Ipuana. María Antonia Van Gool, Embajadora de la Unión Europea en Colombia. Miriam García-Ferrer , Consejera Comercial de la Delegación de la Unión Europea en Colombia. Jakeline Romero Epiayu, Lideresa Wayuu del clan Epiayu.

En el mes de Septiembre, la Embajadora de la Unión Europea en Colombia, María Antonio Van Gool, quiso visitar La Guajira, y tener una reunión con Fuerza de Mujeres Wayuu, en el marco del Proyecto que la UE apoya en Colombia a través de IPES ELKARTEA.

“Tierra y territorio – WOUNMAINKAT : Las actuaciones de empresas multinacionales mineras y explotadores de otros recursos naturales o impulsoras de megaproyectos han causado daños irreparables a nuestras vidas y a nuestro territorio sagrado de la Guajira en especial las empresas Cerrejón, MPX/CCX, Pacific Rubiales, Drummond, Chevron, Empresas Públicas Municipales de Medellín EPM, PDVSA, entre otras.”(1)

(1) Informe presentado en el mes de Septiembre 2013 en el Marco de la visita de la Embajadora de la Unión Europea al Departamento de La Guajira, por la organización y movimiento Sütsüin Jiyeyu Wayuu – Fuerza de Mujeres Wayuu (SJW-FMW). 

Aquí tienen el informe completo:

Informe presentado a Embajadora UE en Colombia

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De nuevo África, Syphilis
al sur del Sáhara. Desde el 15 de octubre hasta febrero de 2014 proponemos una decena de actividades en Navarra y, allergist
más allá, symptoms
mediante las TIC.

Queremos mostrar África al margen de prejuicios y miradas lejanas e indiferentes. Con un ánimo positivo y cargado de apoyo mutuo. Sin eludir sus problemas, miserias, conflictos y violencias. Pero, igualmente, apreciamos un continente vital, intenso, original, imaginativo…  y necesitamos empaparnos del dinamismo de sus hombres y mujeres, con su fuerza creadora, crítica y fraterna.

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Militares golpistas de Malí

Los soldados golpistas de Malí no tenían futuro tras la condena y el embargo impuestos por los países vecinos de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), population health
apoyada por Francia, sovaldi sale
antigua potencia colonial. Uno de los objetivos de la junta del capitán Sanogo era contrarrestar la insurrección armada de los tuaregs. Pero las milicias del Movimiento Nacional del Azawad (MNLA) y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb (AQMI), han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú, la ciudad de los 333 santos del islam, encrucijada religiosa, cultural, de las redes comerciales y de las migraciones que atraviesan el Sáhara. Sin experiencia, liderazgo y alianzas políticas internas, el directorio militar ha sido aislado y derrotado.
Ahora, la quiebra del Estado maliense exige unidad, fortaleza y no disputas internas. Porque el problema más importante de Malí es su práctica ruptura, una vez que el MNLA ha declarado la independencia de Azawad, el “territorio de la trashumancia”, en la mitad norte del país.
La escasa beligerancia del presidente derrocado, Amadou Toumani Touré (denominado ATT) ante los rebeldes, la delincuencia y el narcotráfico y el desvío a manos privadas de los fondos para la guerra figuran entre las causas del golpe. Su detonante más inmediato fueron las protestas de las mujeres de los soldados – víctimas en los combates – que reclamaron más suministros en armas y alimentos.
Sin embargo, la crisis de Malí refleja otros problemas más profundos del país, trasladables a buena parte de África: estados patrimoniales, militarismo, empobrecimiento e injerencias extranjeras
ATT acabó en 1991 con la dictadura de 23 años dirigida por Moussa Traoré. Luego, cambió el uniforme por el traje de civil y desde 2002 ganó dos elecciones. Emprendió reformas y planes de desarrollo. El multipartidismo sustituyó al partido único. Pero, al cabo de los años, la peculiar “política del consenso” de ATT, ha significado un claro retroceso de la democracia. Nuevas estructuras burocráticas dieron lugar al clientelismo. En aras del lema “amigo de todos y nadie como enemigo” los pactos fagocitaron a casi toda la clase política y consolidaron una jefatura del Estado paternalista. El poder político y económico acabó confiscado por el grupo social y militar partidario de ATT. Con la excusa de que la construcción nacional requiere unanimidad, se compró a los medios de comunicación y las voces discordantes desaparecieron por la fuerza. La máxima africana “no puede haber dos caimanes machos en un solo brazo de un río” se impuso en Malí a la tesis de que el buen gobierno precisa una oposición sólida y viva.
Muchas fronteras de África separan pueblos, culturas, etnias, clanes y formas de vida. Son resultado de una descolonización cuyo propósito fue crear estados frágiles y dependientes para que las metrópolis (sobre todo París con la red Françafrique) mantuvieran su influencia política y económica. Los tuaregs son un ejemplo, distribuidos en Argelia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina y Malí, países en los que han protagonizado varias rebeliones. Los diversos gobiernos centralistas de Bamako han marginado a la población tuareg: mínimo acceso al empleo en la administración; abandono cultural; juventud sin trabajo y educación; precariedad en las condiciones de vida y escasa representación institucional. Las organizaciones tuareg han reivindicado al menos el reconocimiento de su identidad cultural y un reparto más igualitario de los recursos de Malí. Ante la negativa como respuesta, proclamaron el derecho a la autodeterminación y ahora la independencia.
En la medida que las formaciones estatales postcoloniales obedecieron más a las antiguas posesiones de las potencias occidentales y a sus intereses y los de las nuevas elites africanas que a la decisión libre a sus poblaciones, podría revisarse el principio de inmovilidad de las fronteras. En los años 50, Francia jugó con el proyecto de un Estado sahariano que incluyera Malí, Níger, Chad y el sur de Argelia. Eritrea y Sudán del Sur son estados recientes reconocidos internacionalmente. En Somalia, Puntlandia y Somalilandia van por libre. No obstante, es obligado comprobar también que la disgregación de los países ya establecidos en África puede acarrear más conflictos que ventajas: desplazamientos forzados; reanudación de la violencia; regímenes donde las identidades étnicas, clánicas, lingüísticas, culturales y religiosas excluyan al resto y nieguen los derechos de ciudadanía de todas las poblaciones en términos de igualdad. Añadamos las dificultades que se pueden generar para una integración económica imprescindible y nuevas ataduras a potencias externas.
Los militares africanos son actores principales de tablero político por su organización jerárquica y una posición de fuerza al controlar las armas. Desde las independencias, hace 51 años, ha habido 34 pronunciamientos en África Occidental. La excusa de salvar el país ha permitido restaurar autocracias. Muchos ejércitos son sinónimo de represión de sus poblaciones y actúan al dictado de los líderes de sus clanes. En Malí la oficialidad se hereda y el reclutamiento responde a la necesidad de obtener un trabajo para salir del paro endémico más que a la convicción de ser un instrumento para la defensa nacional. Las fuerzas armadas malienses reflejan el malestar general del país. La distancia de la clase política y los oficiales de alta graduación respecto a la sociedad y en ella los soldados con sus mandos de menor rango es enorme y reveladora. De hecho, ningún comandante, coronel y general se sumaron al golpe.
Alrededor de la mitad de la población maliense sobrevive con 1,25 dólares. Sólo cuenta con 439 unidades industriales, mientras Costa de Marfil posee 6.000 y Senegal 4.000. Sin embargo, Malí dispone de recursos: es el primer productor de algodón al sur del Sáhara y el 12º mundial (2004). Produce legumbres, cereales y frutas. Su cabaña ganadera supera en cantidad a sus habitantes (15 millones de personas) y el oro representa el 75 % de sus exportaciones. Otros minerales están sin explotar. Pero, la mayor parte de sus productos no se destinan al comercio local y a la autosubsistencia, sino a la exportación. Los precios se fijan en los mercados internacionales no en Bamako. La devaluación del franco CFA a finales de los años 90 impidió la acumulación de capital destinado a inversiones endógenas. La política de ajuste estructural, exigida por las instituciones financieras internacionales, liquidó empresas públicas, las subvenciones a los productos básicos para la alimentación y originó una elite empresarial poco emprendedora y ligada a las compañías extranjeras, que no han reinvertido en Malí sus beneficios. Completan el empobrecimiento, el hundimiento de los precios del algodón en 2005; la corrupción a pequeña escala en la vida diaria y a mayor nivel en el gobierno y el descenso de las remesas de la emigración debido a la crisis económica en Europa. A pesar de todo, sobresalen iniciativas de cooperación internacional al desarrollo: Entre 2008 y 2011, Navarra ha destinado alrededor de 2,6 millones de euros para ocho proyectos de cuatro ONGds, dedicados a salud, agua, infraestructuras…Algunos de ellos se encuentran en plena zona bélica.
Después de la división de Malí, la prioridad de los estados vecinos y de Francia es garantizar la seguridad regional. El primer paso ha sido el pacto con los militares sublevados, el traspaso del poder al presidente de la Cámara, como señala la Constitución, y la convocatoria de nuevos comicios. Se perfila la creación de una zona de interposición en la frontera, marcada por el levantamiento en el norte de Malí. La negociación con los tuareg será más complicada, si el MNLA no se enfrenta a los yihadistas de Insar Dine y a los seguidores de Al Qaeda y controla el tráfico de armas y droga en este territorio. En todo caso, la independencia de Azawad es un hecho consumado, difícil de evitar salvo con otra guerra. Pero, el enemigo principal son los grupos yihadistas desde Malí a Somalia y del sur de Argelia al norte de Nigeria. Cada uno de ellos con sus ambiciones locales, si bien con la idea común de imponer una interpretación del islam intolerante y violenta. Los dirigentes de la CEDEAO hablan de organizar una fuerza militar de 3.000 soldados dispuestos a intervenir. No es tan sencillo. Faltan medios, una tradición militar común, estructura y dinero. Francia podría asegurar la logística, a cambio de abrir una base en Malí que sumar a las de Burkina, Chad y Yibuti, pero debe limitar sus exigencias, en pleno tiempo electoral, porque correría peligro la vida de sus nacionales secuestrados. Estados Unidos siempre ha querido trasladar el mando militar de Africom de Alemania a esta zona de África y participar en operaciones contra el terrorismo yihadista. Chocan con Argelia, que rechaza cualquier injerencia en su área de influencia y quiere el mando con la intención de impedir que esta región se parezca cada vez ma? a las zonas tribales afgano-pakistaníes.
El Sahel se configura desde hace años, y ahora con toda claridad, como un escenario geográfico en disputa. Mejor sería que los recursos económicos para los despliegues armados se destinaran a prevenirlos y a contener la hambruna que empieza a extenderse por aquellas tierras.

Sankoré mosque, Timbuktu

Militares golpistas de Malí

Los soldados golpistas de Malí no tenían futuro tras la condena y el embargo impuestos por los países vecinos de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), herpes
apoyada por Francia, antigua potencia colonial. Uno de los objetivos de la junta del capitán Sanogo era contrarrestar la insurrección armada de los tuaregs. Pero las milicias del Movimiento Nacional del Azawad (MNLA) y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb (AQMI), han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú, la ciudad de los 333 santos del islam, encrucijada religiosa, cultural, de las redes comerciales y de las migraciones que atraviesan el Sáhara. Sin experiencia, liderazgo y alianzas políticas internas, el directorio militar ha sido aislado y derrotado.
Ahora, la quiebra del Estado maliense exige unidad, fortaleza y no disputas internas. Porque el problema más importante de Malí es su práctica ruptura, una vez que el MNLA ha declarado la independencia de Azawad, el “territorio de la trashumancia”, en la mitad norte del país.
La escasa beligerancia del presidente derrocado, Amadou Toumani Touré (denominado ATT) ante los rebeldes, la delincuencia y el narcotráfico y el desvío a manos privadas de los fondos para la guerra figuran entre las causas del golpe. Su detonante más inmediato fueron las protestas de las mujeres de los soldados – víctimas en los combates – que reclamaron más suministros en armas y alimentos.
Sin embargo, la crisis de Malí refleja otros problemas más profundos del país, trasladables a buena parte de África: estados patrimoniales, militarismo, empobrecimiento e injerencias extranjeras
ATT acabó en 1991 con la dictadura de 23 años dirigida por Moussa Traoré. Luego, cambió el uniforme por el traje de civil y desde 2002 ganó dos elecciones. Emprendió reformas y planes de desarrollo. El multipartidismo sustituyó al partido único. Pero, al cabo de los años, la peculiar “política del consenso” de ATT, ha significado un claro retroceso de la democracia. Nuevas estructuras burocráticas dieron lugar al clientelismo. En aras del lema “amigo de todos y nadie como enemigo” los pactos fagocitaron a casi toda la clase política y consolidaron una jefatura del Estado paternalista. El poder político y económico acabó confiscado por el grupo social y militar partidario de ATT. Con la excusa de que la construcción nacional requiere unanimidad, se compró a los medios de comunicación y las voces discordantes desaparecieron por la fuerza. La máxima africana “no puede haber dos caimanes machos en un solo brazo de un río” se impuso en Malí a la tesis de que el buen gobierno precisa una oposición sólida y viva.
Muchas fronteras de África separan pueblos, culturas, etnias, clanes y formas de vida. Son resultado de una descolonización cuyo propósito fue crear estados frágiles y dependientes para que las metrópolis (sobre todo París con la red Françafrique) mantuvieran su influencia política y económica. Los tuaregs son un ejemplo, distribuidos en Argelia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina y Malí, países en los que han protagonizado varias rebeliones. Los diversos gobiernos centralistas de Bamako han marginado a la población tuareg: mínimo acceso al empleo en la administración; abandono cultural; juventud sin trabajo y educación; precariedad en las condiciones de vida y escasa representación institucional. Las organizaciones tuareg han reivindicado al menos el reconocimiento de su identidad cultural y un reparto más igualitario de los recursos de Malí. Ante la negativa como respuesta, proclamaron el derecho a la autodeterminación y ahora la independencia.
En la medida que las formaciones estatales postcoloniales obedecieron más a las antiguas posesiones de las potencias occidentales y a sus intereses y los de las nuevas elites africanas que a la decisión libre a sus poblaciones, podría revisarse el principio de inmovilidad de las fronteras. En los años 50, Francia jugó con el proyecto de un Estado sahariano que incluyera Malí, Níger, Chad y el sur de Argelia. Eritrea y Sudán del Sur son estados recientes reconocidos internacionalmente. En Somalia, Puntlandia y Somalilandia van por libre. No obstante, es obligado comprobar también que la disgregación de los países ya establecidos en África puede acarrear más conflictos que ventajas: desplazamientos forzados; reanudación de la violencia; regímenes donde las identidades étnicas, clánicas, lingüísticas, culturales y religiosas excluyan al resto y nieguen los derechos de ciudadanía de todas las poblaciones en términos de igualdad. Añadamos las dificultades que se pueden generar para una integración económica imprescindible y nuevas ataduras a potencias externas.
Los militares africanos son actores principales de tablero político por su organización jerárquica y una posición de fuerza al controlar las armas. Desde las independencias, hace 51 años, ha habido 34 pronunciamientos en África Occidental. La excusa de salvar el país ha permitido restaurar autocracias. Muchos ejércitos son sinónimo de represión de sus poblaciones y actúan al dictado de los líderes de sus clanes. En Malí la oficialidad se hereda y el reclutamiento responde a la necesidad de obtener un trabajo para salir del paro endémico más que a la convicción de ser un instrumento para la defensa nacional. Las fuerzas armadas malienses reflejan el malestar general del país. La distancia de la clase política y los oficiales de alta graduación respecto a la sociedad y en ella los soldados con sus mandos de menor rango es enorme y reveladora. De hecho, ningún comandante, coronel y general se sumaron al golpe.

Mezquita Sankore en Tombuctú, Malí, por **El-Len**
Alrededor de la mitad de la población maliense sobrevive con 1,25 dólares. Sólo cuenta con 439 unidades industriales, mientras Costa de Marfil posee 6.000 y Senegal 4.000. Sin embargo, Malí dispone de recursos: es el primer productor de algodón al sur del Sáhara y el 12º mundial (2004). Produce legumbres, cereales y frutas. Su cabaña ganadera supera en cantidad a sus habitantes (15 millones de personas) y el oro representa el 75 % de sus exportaciones. Otros minerales están sin explotar. Pero, la mayor parte de sus productos no se destinan al comercio local y a la autosubsistencia, sino a la exportación. Los precios se fijan en los mercados internacionales no en Bamako. La devaluación del franco CFA a finales de los años 90 impidió la acumulación de capital destinado a inversiones endógenas. La política de ajuste estructural, exigida por las instituciones financieras internacionales, liquidó empresas públicas, las subvenciones a los productos básicos para la alimentación y originó una elite empresarial poco emprendedora y ligada a las compañías extranjeras, que no han reinvertido en Malí sus beneficios. Completan el empobrecimiento, el hundimiento de los precios del algodón en 2005; la corrupción a pequeña escala en la vida diaria y a mayor nivel en el gobierno y el descenso de las remesas de la emigración debido a la crisis económica en Europa. A pesar de todo, sobresalen iniciativas de cooperación internacional al desarrollo: Entre 2008 y 2011, Navarra ha destinado alrededor de 2,6 millones de euros para ocho proyectos de cuatro ONGds, dedicados a salud, agua, infraestructuras…Algunos de ellos se encuentran en plena zona bélica.
Después de la división de Malí, la prioridad de los estados vecinos y de Francia es garantizar la seguridad regional. El primer paso ha sido el pacto con los militares sublevados, el traspaso del poder al presidente de la Cámara, como señala la Constitución, y la convocatoria de nuevos comicios. Se perfila la creación de una zona de interposición en la frontera, marcada por el levantamiento en el norte de Malí. La negociación con los tuareg será más complicada, si el MNLA no se enfrenta a los yihadistas de Insar Dine y a los seguidores de Al Qaeda y controla el tráfico de armas y droga en este territorio. En todo caso, la independencia de Azawad es un hecho consumado, difícil de evitar salvo con otra guerra. Pero, el enemigo principal son los grupos yihadistas desde Malí a Somalia y del sur de Argelia al norte de Nigeria. Cada uno de ellos con sus ambiciones locales, si bien con la idea común de imponer una interpretación del islam intolerante y violenta. Los dirigentes de la CEDEAO hablan de organizar una fuerza militar de 3.000 soldados dispuestos a intervenir. No es tan sencillo. Faltan medios, una tradición militar común, estructura y dinero. Francia podría asegurar la logística, a cambio de abrir una base en Malí que sumar a las de Burkina, Chad y Yibuti, pero debe limitar sus exigencias, en pleno tiempo electoral, porque correría peligro la vida de sus nacionales secuestrados. Estados Unidos siempre ha querido trasladar el mando militar de Africom de Alemania a esta zona de África y participar en operaciones contra el terrorismo yihadista. Chocan con Argelia, que rechaza cualquier injerencia en su área de influencia y quiere el mando con la intención de impedir que esta región se parezca cada vez ma? a las zonas tribales afgano-pakistaníes.
El Sahel se configura desde hace años, y ahora con toda claridad, como un escenario geográfico en disputa. Mejor sería que los recursos económicos para los despliegues armados se destinaran a prevenirlos y a contener la hambruna que empieza a extenderse por aquellas tierras.
Militares golpistas de Malí

Los soldados golpistas de Malí no tenían futuro tras la condena y el embargo impuestos por los países vecinos de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), sovaldi apoyada por Francia, antigua potencia colonial. Uno de los objetivos de la junta del capitán Sanogo era contrarrestar la insurrección armada de los tuaregs. Pero las milicias del Movimiento Nacional del Azawad (MNLA) y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb (AQMI), han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú, la ciudad de los 333 santos del islam, encrucijada religiosa, cultural, de las redes comerciales y de las migraciones que atraviesan el Sáhara. Sin experiencia, liderazgo y alianzas políticas internas, el directorio militar ha sido aislado y derrotado.
Ahora, la quiebra del Estado maliense exige unidad, fortaleza y no disputas internas. Porque el problema más importante de Malí es su práctica ruptura, una vez que el MNLA ha declarado la independencia de Azawad, el “territorio de la trashumancia”, en la mitad norte del país.
La escasa beligerancia del presidente derrocado, Amadou Toumani Touré (denominado ATT) ante los rebeldes, la delincuencia y el narcotráfico y el desvío a manos privadas de los fondos para la guerra figuran entre las causas del golpe. Su detonante más inmediato fueron las protestas de las mujeres de los soldados – víctimas en los combates – que reclamaron más suministros en armas y alimentos.
Sin embargo, la crisis de Malí refleja otros problemas más profundos del país, trasladables a buena parte de África: estados patrimoniales, militarismo, empobrecimiento e injerencias extranjeras
ATT acabó en 1991 con la dictadura de 23 años dirigida por Moussa Traoré. Luego, cambió el uniforme por el traje de civil y desde 2002 ganó dos elecciones. Emprendió reformas y planes de desarrollo. El multipartidismo sustituyó al partido único. Pero, al cabo de los años, la peculiar “política del consenso” de ATT, ha significado un claro retroceso de la democracia. Nuevas estructuras burocráticas dieron lugar al clientelismo. En aras del lema “amigo de todos y nadie como enemigo” los pactos fagocitaron a casi toda la clase política y consolidaron una jefatura del Estado paternalista. El poder político y económico acabó confiscado por el grupo social y militar partidario de ATT. Con la excusa de que la construcción nacional requiere unanimidad, se compró a los medios de comunicación y las voces discordantes desaparecieron por la fuerza. La máxima africana “no puede haber dos caimanes machos en un solo brazo de un río” se impuso en Malí a la tesis de que el buen gobierno precisa una oposición sólida y viva.
Muchas fronteras de África separan pueblos, culturas, etnias, clanes y formas de vida. Son resultado de una descolonización cuyo propósito fue crear estados frágiles y dependientes para que las metrópolis (sobre todo París con la red Françafrique) mantuvieran su influencia política y económica. Los tuaregs son un ejemplo, distribuidos en Argelia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina y Malí, países en los que han protagonizado varias rebeliones. Los diversos gobiernos centralistas de Bamako han marginado a la población tuareg: mínimo acceso al empleo en la administración; abandono cultural; juventud sin trabajo y educación; precariedad en las condiciones de vida y escasa representación institucional. Las organizaciones tuareg han reivindicado al menos el reconocimiento de su identidad cultural y un reparto más igualitario de los recursos de Malí. Ante la negativa como respuesta, proclamaron el derecho a la autodeterminación y ahora la independencia.
En la medida que las formaciones estatales postcoloniales obedecieron más a las antiguas posesiones de las potencias occidentales y a sus intereses y los de las nuevas elites africanas que a la decisión libre a sus poblaciones, podría revisarse el principio de inmovilidad de las fronteras. En los años 50, Francia jugó con el proyecto de un Estado sahariano que incluyera Malí, Níger, Chad y el sur de Argelia. Eritrea y Sudán del Sur son estados recientes reconocidos internacionalmente. En Somalia, Puntlandia y Somalilandia van por libre. No obstante, es obligado comprobar también que la disgregación de los países ya establecidos en África puede acarrear más conflictos que ventajas: desplazamientos forzados; reanudación de la violencia; regímenes donde las identidades étnicas, clánicas, lingüísticas, culturales y religiosas excluyan al resto y nieguen los derechos de ciudadanía de todas las poblaciones en términos de igualdad. Añadamos las dificultades que se pueden generar para una integración económica imprescindible y nuevas ataduras a potencias externas.
Los militares africanos son actores principales de tablero político por su organización jerárquica y una posición de fuerza al controlar las armas. Desde las independencias, hace 51 años, ha habido 34 pronunciamientos en África Occidental. La excusa de salvar el país ha permitido restaurar autocracias. Muchos ejércitos son sinónimo de represión de sus poblaciones y actúan al dictado de los líderes de sus clanes. En Malí la oficialidad se hereda y el reclutamiento responde a la necesidad de obtener un trabajo para salir del paro endémico más que a la convicción de ser un instrumento para la defensa nacional. Las fuerzas armadas malienses reflejan el malestar general del país. La distancia de la clase política y los oficiales de alta graduación respecto a la sociedad y en ella los soldados con sus mandos de menor rango es enorme y reveladora. De hecho, ningún comandante, coronel y general se sumaron al golpe.

Mezquita Sankore en Tombuctú, Malí, por **El-Len**
Alrededor de la mitad de la población maliense sobrevive con 1,25 dólares. Sólo cuenta con 439 unidades industriales, mientras Costa de Marfil posee 6.000 y Senegal 4.000. Sin embargo, Malí dispone de recursos: es el primer productor de algodón al sur del Sáhara y el 12º mundial (2004). Produce legumbres, cereales y frutas. Su cabaña ganadera supera en cantidad a sus habitantes (15 millones de personas) y el oro representa el 75 % de sus exportaciones. Otros minerales están sin explotar. Pero, la mayor parte de sus productos no se destinan al comercio local y a la autosubsistencia, sino a la exportación. Los precios se fijan en los mercados internacionales no en Bamako. La devaluación del franco CFA a finales de los años 90 impidió la acumulación de capital destinado a inversiones endógenas. La política de ajuste estructural, exigida por las instituciones financieras internacionales, liquidó empresas públicas, las subvenciones a los productos básicos para la alimentación y originó una elite empresarial poco emprendedora y ligada a las compañías extranjeras, que no han reinvertido en Malí sus beneficios. Completan el empobrecimiento, el hundimiento de los precios del algodón en 2005; la corrupción a pequeña escala en la vida diaria y a mayor nivel en el gobierno y el descenso de las remesas de la emigración debido a la crisis económica en Europa. A pesar de todo, sobresalen iniciativas de cooperación internacional al desarrollo: Entre 2008 y 2011, Navarra ha destinado alrededor de 2,6 millones de euros para ocho proyectos de cuatro ONGds, dedicados a salud, agua, infraestructuras…Algunos de ellos se encuentran en plena zona bélica.
Después de la división de Malí, la prioridad de los estados vecinos y de Francia es garantizar la seguridad regional. El primer paso ha sido el pacto con los militares sublevados, el traspaso del poder al presidente de la Cámara, como señala la Constitución, y la convocatoria de nuevos comicios. Se perfila la creación de una zona de interposición en la frontera, marcada por el levantamiento en el norte de Malí. La negociación con los tuareg será más complicada, si el MNLA no se enfrenta a los yihadistas de Insar Dine y a los seguidores de Al Qaeda y controla el tráfico de armas y droga en este territorio. En todo caso, la independencia de Azawad es un hecho consumado, difícil de evitar salvo con otra guerra. Pero, el enemigo principal son los grupos yihadistas desde Malí a Somalia y del sur de Argelia al norte de Nigeria. Cada uno de ellos con sus ambiciones locales, si bien con la idea común de imponer una interpretación del islam intolerante y violenta. Los dirigentes de la CEDEAO hablan de organizar una fuerza militar de 3.000 soldados dispuestos a intervenir. No es tan sencillo. Faltan medios, una tradición militar común, estructura y dinero. Francia podría asegurar la logística, a cambio de abrir una base en Malí que sumar a las de Burkina, Chad y Yibuti, pero debe limitar sus exigencias, en pleno tiempo electoral, porque correría peligro la vida de sus nacionales secuestrados. Estados Unidos siempre ha querido trasladar el mando militar de Africom de Alemania a esta zona de África y participar en operaciones contra el terrorismo yihadista. Chocan con Argelia, que rechaza cualquier injerencia en su área de influencia y quiere el mando con la intención de impedir que esta región se parezca cada vez ma? a las zonas tribales afgano-pakistaníes.
El Sahel se configura desde hace años, y ahora con toda claridad, como un escenario geográfico en disputa. Mejor sería que los recursos económicos para los despliegues armados se destinaran a prevenirlos y a contener la hambruna que empieza a extenderse por aquellas tierras.

Sankoré mosque, Timbuktu

Bombardeo de un poblado en Abyei

La tregua ha saltado en pedazos con ataques aéreos contra Bentiu, ailment
interior de Sudán del Sur. Se suman a los recientes choques en Heglig, otolaryngologist
límite de Abyei, prescription frontera entre los dos Sudán. La disputa es por la posesión de la mitad de los cerca de 470.000 barriles diarios que produce Sudán del Sur, un nuevo Estado independiente desde julio de 2011, desgajado del resto de Sudán. Cinco intentos de negociación, amparados por la Unión Africana, han fracasado por los intereses contrapuestos de sus líderes respectivos: en el norte, el musulmán Omar al Bashir, imputado por el Tribunal Penal Internacional por los crímenes en Darfur. Al sur, Salva Kiir, cristiano, partidario acérrimo de la división de Sudán y nuevo dirigente autoritario, ganador absoluto de unas elecciones sin oposición. La población civil pone las víctimas: 2.000 muertos y decenas de miles de personas desplazadas.

El reparto de los ingresos derivados del petróleo y de los cargos en la administración del gobierno central alimentaron un enfrentamiento permanente

Dos durísimas guerras civiles (1955-1972 y 1983-2005) gestaron la ruptura de un país diverso con 600 grupos étnicos y religiones enfrentadas: el islam, mayoría en el norte; animistas y cristianos, hegemónicos en el sur. El reparto de los ingresos derivados del petróleo y de los cargos en la administración del gobierno central alimentaron un enfrentamiento permanente. La búsqueda de una identidad nacional múltiple e integradora, frente al conflicto entre ser árabe y la africanidad acabó rota por la obsesión de los gobiernos centralizadores de Jartum de reislamizar a la fuerza todo el país. También ha promovido la secesión y el personalismo de algunos políticos que preferían ser jefes de un nuevo Estado en Juba (Sudán del Sur) que vicepresidentes de un Sudán común. Para no perder su influencia regional EE.UU. y hasta Israel han intervenido en la crisis, porque un Sudán segregado debilita el conjunto árabe, en una geografía retaguardia de Egipto y amplia ventana al Mar Rojo.

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  • Opinión

Militares golpistas de Malí

Los soldados golpistas de Malí no tenían futuro tras la condena y el embargo impuestos por los países vecinos de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), population health
apoyada por Francia, sovaldi sale
antigua potencia colonial. Uno de los objetivos de la junta del capitán Sanogo era contrarrestar la insurrección armada de los tuaregs. Pero las milicias del Movimiento Nacional del Azawad (MNLA) y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb (AQMI), han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú, la ciudad de los 333 santos del islam, encrucijada religiosa, cultural, de las redes comerciales y de las migraciones que atraviesan el Sáhara. Sin experiencia, liderazgo y alianzas políticas internas, el directorio militar ha sido aislado y derrotado.
Ahora, la quiebra del Estado maliense exige unidad, fortaleza y no disputas internas. Porque el problema más importante de Malí es su práctica ruptura, una vez que el MNLA ha declarado la independencia de Azawad, el “territorio de la trashumancia”, en la mitad norte del país.
La escasa beligerancia del presidente derrocado, Amadou Toumani Touré (denominado ATT) ante los rebeldes, la delincuencia y el narcotráfico y el desvío a manos privadas de los fondos para la guerra figuran entre las causas del golpe. Su detonante más inmediato fueron las protestas de las mujeres de los soldados – víctimas en los combates – que reclamaron más suministros en armas y alimentos.
Sin embargo, la crisis de Malí refleja otros problemas más profundos del país, trasladables a buena parte de África: estados patrimoniales, militarismo, empobrecimiento e injerencias extranjeras
ATT acabó en 1991 con la dictadura de 23 años dirigida por Moussa Traoré. Luego, cambió el uniforme por el traje de civil y desde 2002 ganó dos elecciones. Emprendió reformas y planes de desarrollo. El multipartidismo sustituyó al partido único. Pero, al cabo de los años, la peculiar “política del consenso” de ATT, ha significado un claro retroceso de la democracia. Nuevas estructuras burocráticas dieron lugar al clientelismo. En aras del lema “amigo de todos y nadie como enemigo” los pactos fagocitaron a casi toda la clase política y consolidaron una jefatura del Estado paternalista. El poder político y económico acabó confiscado por el grupo social y militar partidario de ATT. Con la excusa de que la construcción nacional requiere unanimidad, se compró a los medios de comunicación y las voces discordantes desaparecieron por la fuerza. La máxima africana “no puede haber dos caimanes machos en un solo brazo de un río” se impuso en Malí a la tesis de que el buen gobierno precisa una oposición sólida y viva.
Muchas fronteras de África separan pueblos, culturas, etnias, clanes y formas de vida. Son resultado de una descolonización cuyo propósito fue crear estados frágiles y dependientes para que las metrópolis (sobre todo París con la red Françafrique) mantuvieran su influencia política y económica. Los tuaregs son un ejemplo, distribuidos en Argelia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina y Malí, países en los que han protagonizado varias rebeliones. Los diversos gobiernos centralistas de Bamako han marginado a la población tuareg: mínimo acceso al empleo en la administración; abandono cultural; juventud sin trabajo y educación; precariedad en las condiciones de vida y escasa representación institucional. Las organizaciones tuareg han reivindicado al menos el reconocimiento de su identidad cultural y un reparto más igualitario de los recursos de Malí. Ante la negativa como respuesta, proclamaron el derecho a la autodeterminación y ahora la independencia.
En la medida que las formaciones estatales postcoloniales obedecieron más a las antiguas posesiones de las potencias occidentales y a sus intereses y los de las nuevas elites africanas que a la decisión libre a sus poblaciones, podría revisarse el principio de inmovilidad de las fronteras. En los años 50, Francia jugó con el proyecto de un Estado sahariano que incluyera Malí, Níger, Chad y el sur de Argelia. Eritrea y Sudán del Sur son estados recientes reconocidos internacionalmente. En Somalia, Puntlandia y Somalilandia van por libre. No obstante, es obligado comprobar también que la disgregación de los países ya establecidos en África puede acarrear más conflictos que ventajas: desplazamientos forzados; reanudación de la violencia; regímenes donde las identidades étnicas, clánicas, lingüísticas, culturales y religiosas excluyan al resto y nieguen los derechos de ciudadanía de todas las poblaciones en términos de igualdad. Añadamos las dificultades que se pueden generar para una integración económica imprescindible y nuevas ataduras a potencias externas.
Los militares africanos son actores principales de tablero político por su organización jerárquica y una posición de fuerza al controlar las armas. Desde las independencias, hace 51 años, ha habido 34 pronunciamientos en África Occidental. La excusa de salvar el país ha permitido restaurar autocracias. Muchos ejércitos son sinónimo de represión de sus poblaciones y actúan al dictado de los líderes de sus clanes. En Malí la oficialidad se hereda y el reclutamiento responde a la necesidad de obtener un trabajo para salir del paro endémico más que a la convicción de ser un instrumento para la defensa nacional. Las fuerzas armadas malienses reflejan el malestar general del país. La distancia de la clase política y los oficiales de alta graduación respecto a la sociedad y en ella los soldados con sus mandos de menor rango es enorme y reveladora. De hecho, ningún comandante, coronel y general se sumaron al golpe.
Alrededor de la mitad de la población maliense sobrevive con 1,25 dólares. Sólo cuenta con 439 unidades industriales, mientras Costa de Marfil posee 6.000 y Senegal 4.000. Sin embargo, Malí dispone de recursos: es el primer productor de algodón al sur del Sáhara y el 12º mundial (2004). Produce legumbres, cereales y frutas. Su cabaña ganadera supera en cantidad a sus habitantes (15 millones de personas) y el oro representa el 75 % de sus exportaciones. Otros minerales están sin explotar. Pero, la mayor parte de sus productos no se destinan al comercio local y a la autosubsistencia, sino a la exportación. Los precios se fijan en los mercados internacionales no en Bamako. La devaluación del franco CFA a finales de los años 90 impidió la acumulación de capital destinado a inversiones endógenas. La política de ajuste estructural, exigida por las instituciones financieras internacionales, liquidó empresas públicas, las subvenciones a los productos básicos para la alimentación y originó una elite empresarial poco emprendedora y ligada a las compañías extranjeras, que no han reinvertido en Malí sus beneficios. Completan el empobrecimiento, el hundimiento de los precios del algodón en 2005; la corrupción a pequeña escala en la vida diaria y a mayor nivel en el gobierno y el descenso de las remesas de la emigración debido a la crisis económica en Europa. A pesar de todo, sobresalen iniciativas de cooperación internacional al desarrollo: Entre 2008 y 2011, Navarra ha destinado alrededor de 2,6 millones de euros para ocho proyectos de cuatro ONGds, dedicados a salud, agua, infraestructuras…Algunos de ellos se encuentran en plena zona bélica.
Después de la división de Malí, la prioridad de los estados vecinos y de Francia es garantizar la seguridad regional. El primer paso ha sido el pacto con los militares sublevados, el traspaso del poder al presidente de la Cámara, como señala la Constitución, y la convocatoria de nuevos comicios. Se perfila la creación de una zona de interposición en la frontera, marcada por el levantamiento en el norte de Malí. La negociación con los tuareg será más complicada, si el MNLA no se enfrenta a los yihadistas de Insar Dine y a los seguidores de Al Qaeda y controla el tráfico de armas y droga en este territorio. En todo caso, la independencia de Azawad es un hecho consumado, difícil de evitar salvo con otra guerra. Pero, el enemigo principal son los grupos yihadistas desde Malí a Somalia y del sur de Argelia al norte de Nigeria. Cada uno de ellos con sus ambiciones locales, si bien con la idea común de imponer una interpretación del islam intolerante y violenta. Los dirigentes de la CEDEAO hablan de organizar una fuerza militar de 3.000 soldados dispuestos a intervenir. No es tan sencillo. Faltan medios, una tradición militar común, estructura y dinero. Francia podría asegurar la logística, a cambio de abrir una base en Malí que sumar a las de Burkina, Chad y Yibuti, pero debe limitar sus exigencias, en pleno tiempo electoral, porque correría peligro la vida de sus nacionales secuestrados. Estados Unidos siempre ha querido trasladar el mando militar de Africom de Alemania a esta zona de África y participar en operaciones contra el terrorismo yihadista. Chocan con Argelia, que rechaza cualquier injerencia en su área de influencia y quiere el mando con la intención de impedir que esta región se parezca cada vez ma? a las zonas tribales afgano-pakistaníes.
El Sahel se configura desde hace años, y ahora con toda claridad, como un escenario geográfico en disputa. Mejor sería que los recursos económicos para los despliegues armados se destinaran a prevenirlos y a contener la hambruna que empieza a extenderse por aquellas tierras.

Sankoré mosque, Timbuktu

Militares golpistas de Malí

Los soldados golpistas de Malí no tenían futuro tras la condena y el embargo impuestos por los países vecinos de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), herpes
apoyada por Francia, antigua potencia colonial. Uno de los objetivos de la junta del capitán Sanogo era contrarrestar la insurrección armada de los tuaregs. Pero las milicias del Movimiento Nacional del Azawad (MNLA) y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb (AQMI), han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú, la ciudad de los 333 santos del islam, encrucijada religiosa, cultural, de las redes comerciales y de las migraciones que atraviesan el Sáhara. Sin experiencia, liderazgo y alianzas políticas internas, el directorio militar ha sido aislado y derrotado.
Ahora, la quiebra del Estado maliense exige unidad, fortaleza y no disputas internas. Porque el problema más importante de Malí es su práctica ruptura, una vez que el MNLA ha declarado la independencia de Azawad, el “territorio de la trashumancia”, en la mitad norte del país.
La escasa beligerancia del presidente derrocado, Amadou Toumani Touré (denominado ATT) ante los rebeldes, la delincuencia y el narcotráfico y el desvío a manos privadas de los fondos para la guerra figuran entre las causas del golpe. Su detonante más inmediato fueron las protestas de las mujeres de los soldados – víctimas en los combates – que reclamaron más suministros en armas y alimentos.
Sin embargo, la crisis de Malí refleja otros problemas más profundos del país, trasladables a buena parte de África: estados patrimoniales, militarismo, empobrecimiento e injerencias extranjeras
ATT acabó en 1991 con la dictadura de 23 años dirigida por Moussa Traoré. Luego, cambió el uniforme por el traje de civil y desde 2002 ganó dos elecciones. Emprendió reformas y planes de desarrollo. El multipartidismo sustituyó al partido único. Pero, al cabo de los años, la peculiar “política del consenso” de ATT, ha significado un claro retroceso de la democracia. Nuevas estructuras burocráticas dieron lugar al clientelismo. En aras del lema “amigo de todos y nadie como enemigo” los pactos fagocitaron a casi toda la clase política y consolidaron una jefatura del Estado paternalista. El poder político y económico acabó confiscado por el grupo social y militar partidario de ATT. Con la excusa de que la construcción nacional requiere unanimidad, se compró a los medios de comunicación y las voces discordantes desaparecieron por la fuerza. La máxima africana “no puede haber dos caimanes machos en un solo brazo de un río” se impuso en Malí a la tesis de que el buen gobierno precisa una oposición sólida y viva.
Muchas fronteras de África separan pueblos, culturas, etnias, clanes y formas de vida. Son resultado de una descolonización cuyo propósito fue crear estados frágiles y dependientes para que las metrópolis (sobre todo París con la red Françafrique) mantuvieran su influencia política y económica. Los tuaregs son un ejemplo, distribuidos en Argelia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina y Malí, países en los que han protagonizado varias rebeliones. Los diversos gobiernos centralistas de Bamako han marginado a la población tuareg: mínimo acceso al empleo en la administración; abandono cultural; juventud sin trabajo y educación; precariedad en las condiciones de vida y escasa representación institucional. Las organizaciones tuareg han reivindicado al menos el reconocimiento de su identidad cultural y un reparto más igualitario de los recursos de Malí. Ante la negativa como respuesta, proclamaron el derecho a la autodeterminación y ahora la independencia.
En la medida que las formaciones estatales postcoloniales obedecieron más a las antiguas posesiones de las potencias occidentales y a sus intereses y los de las nuevas elites africanas que a la decisión libre a sus poblaciones, podría revisarse el principio de inmovilidad de las fronteras. En los años 50, Francia jugó con el proyecto de un Estado sahariano que incluyera Malí, Níger, Chad y el sur de Argelia. Eritrea y Sudán del Sur son estados recientes reconocidos internacionalmente. En Somalia, Puntlandia y Somalilandia van por libre. No obstante, es obligado comprobar también que la disgregación de los países ya establecidos en África puede acarrear más conflictos que ventajas: desplazamientos forzados; reanudación de la violencia; regímenes donde las identidades étnicas, clánicas, lingüísticas, culturales y religiosas excluyan al resto y nieguen los derechos de ciudadanía de todas las poblaciones en términos de igualdad. Añadamos las dificultades que se pueden generar para una integración económica imprescindible y nuevas ataduras a potencias externas.
Los militares africanos son actores principales de tablero político por su organización jerárquica y una posición de fuerza al controlar las armas. Desde las independencias, hace 51 años, ha habido 34 pronunciamientos en África Occidental. La excusa de salvar el país ha permitido restaurar autocracias. Muchos ejércitos son sinónimo de represión de sus poblaciones y actúan al dictado de los líderes de sus clanes. En Malí la oficialidad se hereda y el reclutamiento responde a la necesidad de obtener un trabajo para salir del paro endémico más que a la convicción de ser un instrumento para la defensa nacional. Las fuerzas armadas malienses reflejan el malestar general del país. La distancia de la clase política y los oficiales de alta graduación respecto a la sociedad y en ella los soldados con sus mandos de menor rango es enorme y reveladora. De hecho, ningún comandante, coronel y general se sumaron al golpe.

Mezquita Sankore en Tombuctú, Malí, por **El-Len**
Alrededor de la mitad de la población maliense sobrevive con 1,25 dólares. Sólo cuenta con 439 unidades industriales, mientras Costa de Marfil posee 6.000 y Senegal 4.000. Sin embargo, Malí dispone de recursos: es el primer productor de algodón al sur del Sáhara y el 12º mundial (2004). Produce legumbres, cereales y frutas. Su cabaña ganadera supera en cantidad a sus habitantes (15 millones de personas) y el oro representa el 75 % de sus exportaciones. Otros minerales están sin explotar. Pero, la mayor parte de sus productos no se destinan al comercio local y a la autosubsistencia, sino a la exportación. Los precios se fijan en los mercados internacionales no en Bamako. La devaluación del franco CFA a finales de los años 90 impidió la acumulación de capital destinado a inversiones endógenas. La política de ajuste estructural, exigida por las instituciones financieras internacionales, liquidó empresas públicas, las subvenciones a los productos básicos para la alimentación y originó una elite empresarial poco emprendedora y ligada a las compañías extranjeras, que no han reinvertido en Malí sus beneficios. Completan el empobrecimiento, el hundimiento de los precios del algodón en 2005; la corrupción a pequeña escala en la vida diaria y a mayor nivel en el gobierno y el descenso de las remesas de la emigración debido a la crisis económica en Europa. A pesar de todo, sobresalen iniciativas de cooperación internacional al desarrollo: Entre 2008 y 2011, Navarra ha destinado alrededor de 2,6 millones de euros para ocho proyectos de cuatro ONGds, dedicados a salud, agua, infraestructuras…Algunos de ellos se encuentran en plena zona bélica.
Después de la división de Malí, la prioridad de los estados vecinos y de Francia es garantizar la seguridad regional. El primer paso ha sido el pacto con los militares sublevados, el traspaso del poder al presidente de la Cámara, como señala la Constitución, y la convocatoria de nuevos comicios. Se perfila la creación de una zona de interposición en la frontera, marcada por el levantamiento en el norte de Malí. La negociación con los tuareg será más complicada, si el MNLA no se enfrenta a los yihadistas de Insar Dine y a los seguidores de Al Qaeda y controla el tráfico de armas y droga en este territorio. En todo caso, la independencia de Azawad es un hecho consumado, difícil de evitar salvo con otra guerra. Pero, el enemigo principal son los grupos yihadistas desde Malí a Somalia y del sur de Argelia al norte de Nigeria. Cada uno de ellos con sus ambiciones locales, si bien con la idea común de imponer una interpretación del islam intolerante y violenta. Los dirigentes de la CEDEAO hablan de organizar una fuerza militar de 3.000 soldados dispuestos a intervenir. No es tan sencillo. Faltan medios, una tradición militar común, estructura y dinero. Francia podría asegurar la logística, a cambio de abrir una base en Malí que sumar a las de Burkina, Chad y Yibuti, pero debe limitar sus exigencias, en pleno tiempo electoral, porque correría peligro la vida de sus nacionales secuestrados. Estados Unidos siempre ha querido trasladar el mando militar de Africom de Alemania a esta zona de África y participar en operaciones contra el terrorismo yihadista. Chocan con Argelia, que rechaza cualquier injerencia en su área de influencia y quiere el mando con la intención de impedir que esta región se parezca cada vez ma? a las zonas tribales afgano-pakistaníes.
El Sahel se configura desde hace años, y ahora con toda claridad, como un escenario geográfico en disputa. Mejor sería que los recursos económicos para los despliegues armados se destinaran a prevenirlos y a contener la hambruna que empieza a extenderse por aquellas tierras.
Militares golpistas de Malí

Los soldados golpistas de Malí no tenían futuro tras la condena y el embargo impuestos por los países vecinos de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), sovaldi apoyada por Francia, antigua potencia colonial. Uno de los objetivos de la junta del capitán Sanogo era contrarrestar la insurrección armada de los tuaregs. Pero las milicias del Movimiento Nacional del Azawad (MNLA) y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb (AQMI), han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú, la ciudad de los 333 santos del islam, encrucijada religiosa, cultural, de las redes comerciales y de las migraciones que atraviesan el Sáhara. Sin experiencia, liderazgo y alianzas políticas internas, el directorio militar ha sido aislado y derrotado.
Ahora, la quiebra del Estado maliense exige unidad, fortaleza y no disputas internas. Porque el problema más importante de Malí es su práctica ruptura, una vez que el MNLA ha declarado la independencia de Azawad, el “territorio de la trashumancia”, en la mitad norte del país.
La escasa beligerancia del presidente derrocado, Amadou Toumani Touré (denominado ATT) ante los rebeldes, la delincuencia y el narcotráfico y el desvío a manos privadas de los fondos para la guerra figuran entre las causas del golpe. Su detonante más inmediato fueron las protestas de las mujeres de los soldados – víctimas en los combates – que reclamaron más suministros en armas y alimentos.
Sin embargo, la crisis de Malí refleja otros problemas más profundos del país, trasladables a buena parte de África: estados patrimoniales, militarismo, empobrecimiento e injerencias extranjeras
ATT acabó en 1991 con la dictadura de 23 años dirigida por Moussa Traoré. Luego, cambió el uniforme por el traje de civil y desde 2002 ganó dos elecciones. Emprendió reformas y planes de desarrollo. El multipartidismo sustituyó al partido único. Pero, al cabo de los años, la peculiar “política del consenso” de ATT, ha significado un claro retroceso de la democracia. Nuevas estructuras burocráticas dieron lugar al clientelismo. En aras del lema “amigo de todos y nadie como enemigo” los pactos fagocitaron a casi toda la clase política y consolidaron una jefatura del Estado paternalista. El poder político y económico acabó confiscado por el grupo social y militar partidario de ATT. Con la excusa de que la construcción nacional requiere unanimidad, se compró a los medios de comunicación y las voces discordantes desaparecieron por la fuerza. La máxima africana “no puede haber dos caimanes machos en un solo brazo de un río” se impuso en Malí a la tesis de que el buen gobierno precisa una oposición sólida y viva.
Muchas fronteras de África separan pueblos, culturas, etnias, clanes y formas de vida. Son resultado de una descolonización cuyo propósito fue crear estados frágiles y dependientes para que las metrópolis (sobre todo París con la red Françafrique) mantuvieran su influencia política y económica. Los tuaregs son un ejemplo, distribuidos en Argelia, Níger, Chad, Mauritania, Burkina y Malí, países en los que han protagonizado varias rebeliones. Los diversos gobiernos centralistas de Bamako han marginado a la población tuareg: mínimo acceso al empleo en la administración; abandono cultural; juventud sin trabajo y educación; precariedad en las condiciones de vida y escasa representación institucional. Las organizaciones tuareg han reivindicado al menos el reconocimiento de su identidad cultural y un reparto más igualitario de los recursos de Malí. Ante la negativa como respuesta, proclamaron el derecho a la autodeterminación y ahora la independencia.
En la medida que las formaciones estatales postcoloniales obedecieron más a las antiguas posesiones de las potencias occidentales y a sus intereses y los de las nuevas elites africanas que a la decisión libre a sus poblaciones, podría revisarse el principio de inmovilidad de las fronteras. En los años 50, Francia jugó con el proyecto de un Estado sahariano que incluyera Malí, Níger, Chad y el sur de Argelia. Eritrea y Sudán del Sur son estados recientes reconocidos internacionalmente. En Somalia, Puntlandia y Somalilandia van por libre. No obstante, es obligado comprobar también que la disgregación de los países ya establecidos en África puede acarrear más conflictos que ventajas: desplazamientos forzados; reanudación de la violencia; regímenes donde las identidades étnicas, clánicas, lingüísticas, culturales y religiosas excluyan al resto y nieguen los derechos de ciudadanía de todas las poblaciones en términos de igualdad. Añadamos las dificultades que se pueden generar para una integración económica imprescindible y nuevas ataduras a potencias externas.
Los militares africanos son actores principales de tablero político por su organización jerárquica y una posición de fuerza al controlar las armas. Desde las independencias, hace 51 años, ha habido 34 pronunciamientos en África Occidental. La excusa de salvar el país ha permitido restaurar autocracias. Muchos ejércitos son sinónimo de represión de sus poblaciones y actúan al dictado de los líderes de sus clanes. En Malí la oficialidad se hereda y el reclutamiento responde a la necesidad de obtener un trabajo para salir del paro endémico más que a la convicción de ser un instrumento para la defensa nacional. Las fuerzas armadas malienses reflejan el malestar general del país. La distancia de la clase política y los oficiales de alta graduación respecto a la sociedad y en ella los soldados con sus mandos de menor rango es enorme y reveladora. De hecho, ningún comandante, coronel y general se sumaron al golpe.

Mezquita Sankore en Tombuctú, Malí, por **El-Len**
Alrededor de la mitad de la población maliense sobrevive con 1,25 dólares. Sólo cuenta con 439 unidades industriales, mientras Costa de Marfil posee 6.000 y Senegal 4.000. Sin embargo, Malí dispone de recursos: es el primer productor de algodón al sur del Sáhara y el 12º mundial (2004). Produce legumbres, cereales y frutas. Su cabaña ganadera supera en cantidad a sus habitantes (15 millones de personas) y el oro representa el 75 % de sus exportaciones. Otros minerales están sin explotar. Pero, la mayor parte de sus productos no se destinan al comercio local y a la autosubsistencia, sino a la exportación. Los precios se fijan en los mercados internacionales no en Bamako. La devaluación del franco CFA a finales de los años 90 impidió la acumulación de capital destinado a inversiones endógenas. La política de ajuste estructural, exigida por las instituciones financieras internacionales, liquidó empresas públicas, las subvenciones a los productos básicos para la alimentación y originó una elite empresarial poco emprendedora y ligada a las compañías extranjeras, que no han reinvertido en Malí sus beneficios. Completan el empobrecimiento, el hundimiento de los precios del algodón en 2005; la corrupción a pequeña escala en la vida diaria y a mayor nivel en el gobierno y el descenso de las remesas de la emigración debido a la crisis económica en Europa. A pesar de todo, sobresalen iniciativas de cooperación internacional al desarrollo: Entre 2008 y 2011, Navarra ha destinado alrededor de 2,6 millones de euros para ocho proyectos de cuatro ONGds, dedicados a salud, agua, infraestructuras…Algunos de ellos se encuentran en plena zona bélica.
Después de la división de Malí, la prioridad de los estados vecinos y de Francia es garantizar la seguridad regional. El primer paso ha sido el pacto con los militares sublevados, el traspaso del poder al presidente de la Cámara, como señala la Constitución, y la convocatoria de nuevos comicios. Se perfila la creación de una zona de interposición en la frontera, marcada por el levantamiento en el norte de Malí. La negociación con los tuareg será más complicada, si el MNLA no se enfrenta a los yihadistas de Insar Dine y a los seguidores de Al Qaeda y controla el tráfico de armas y droga en este territorio. En todo caso, la independencia de Azawad es un hecho consumado, difícil de evitar salvo con otra guerra. Pero, el enemigo principal son los grupos yihadistas desde Malí a Somalia y del sur de Argelia al norte de Nigeria. Cada uno de ellos con sus ambiciones locales, si bien con la idea común de imponer una interpretación del islam intolerante y violenta. Los dirigentes de la CEDEAO hablan de organizar una fuerza militar de 3.000 soldados dispuestos a intervenir. No es tan sencillo. Faltan medios, una tradición militar común, estructura y dinero. Francia podría asegurar la logística, a cambio de abrir una base en Malí que sumar a las de Burkina, Chad y Yibuti, pero debe limitar sus exigencias, en pleno tiempo electoral, porque correría peligro la vida de sus nacionales secuestrados. Estados Unidos siempre ha querido trasladar el mando militar de Africom de Alemania a esta zona de África y participar en operaciones contra el terrorismo yihadista. Chocan con Argelia, que rechaza cualquier injerencia en su área de influencia y quiere el mando con la intención de impedir que esta región se parezca cada vez ma? a las zonas tribales afgano-pakistaníes.
El Sahel se configura desde hace años, y ahora con toda claridad, como un escenario geográfico en disputa. Mejor sería que los recursos económicos para los despliegues armados se destinaran a prevenirlos y a contener la hambruna que empieza a extenderse por aquellas tierras.

Sankoré mosque, Timbuktu

Bombardeo de un poblado en Abyei

La tregua ha saltado en pedazos con ataques aéreos contra Bentiu, ailment
interior de Sudán del Sur. Se suman a los recientes choques en Heglig, otolaryngologist
límite de Abyei, prescription frontera entre los dos Sudán. La disputa es por la posesión de la mitad de los cerca de 470.000 barriles diarios que produce Sudán del Sur, un nuevo Estado independiente desde julio de 2011, desgajado del resto de Sudán. Cinco intentos de negociación, amparados por la Unión Africana, han fracasado por los intereses contrapuestos de sus líderes respectivos: en el norte, el musulmán Omar al Bashir, imputado por el Tribunal Penal Internacional por los crímenes en Darfur. Al sur, Salva Kiir, cristiano, partidario acérrimo de la división de Sudán y nuevo dirigente autoritario, ganador absoluto de unas elecciones sin oposición. La población civil pone las víctimas: 2.000 muertos y decenas de miles de personas desplazadas.

El reparto de los ingresos derivados del petróleo y de los cargos en la administración del gobierno central alimentaron un enfrentamiento permanente

Dos durísimas guerras civiles (1955-1972 y 1983-2005) gestaron la ruptura de un país diverso con 600 grupos étnicos y religiones enfrentadas: el islam, mayoría en el norte; animistas y cristianos, hegemónicos en el sur. El reparto de los ingresos derivados del petróleo y de los cargos en la administración del gobierno central alimentaron un enfrentamiento permanente. La búsqueda de una identidad nacional múltiple e integradora, frente al conflicto entre ser árabe y la africanidad acabó rota por la obsesión de los gobiernos centralizadores de Jartum de reislamizar a la fuerza todo el país. También ha promovido la secesión y el personalismo de algunos políticos que preferían ser jefes de un nuevo Estado en Juba (Sudán del Sur) que vicepresidentes de un Sudán común. Para no perder su influencia regional EE.UU. y hasta Israel han intervenido en la crisis, porque un Sudán segregado debilita el conjunto árabe, en una geografía retaguardia de Egipto y amplia ventana al Mar Rojo.

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  • Opinión

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editada por Medicus Mundi Navarra, dedica un dossier a Internet y las ONGs de solidaridad y desarrollo.

El trabajo con las Nuevas Teconologías de la Información y la Comunicación ofrece nuevas oportunidades para comunicar e informar, el aprendizaje y el conocimiento y el empoderamiento y la participación y pone a disposición de los movimientos sociales y las ONGDs en particular instrumentos valiosos para ampliar y revalorizar su tarea.

Escriben y opinan en las hojas centrales diversas personas, especialistas en temas de información y comunicación. Destacamos las entrevistas al profesorado que intervino en el I Encuentro Ciudadanía Digital y Derechos Humanos (CIDER) que organizamos en mayo de 2011 y el artículo de Andrea Aisa Vega. Nuestra colaboradora y consultora en TIC y Cooperación al Desarrollo señala que la información y el conocimiento son ingredientes esenciales para el Desarrollo Humano y la consecución de los Derechos Humanos. Además, subraya el papel de las TIC como una herramienta fundamental para generar capacidades, que contribuyan a la construcción de una ciudadanía comprometida con la realidad social.

Un paso obligado es acercar las Tecnologías de la Información y la Comunicación a personas y organizaciones que no tienen un fácil acceso a ellas y defender, al mismo tiempo, la eliminación de las desigualdades sociales. Como ejemplo de la integración de las TIC en la Cooperación expone el punto de vista de los pueblos indígenas en el ejercicio de sus derechos. Asimismo, considera que el uso de las TIC debe favorecer la equidad de género, con el propósito de romper la brecha digital que existe entre hombres y mujeres de manera que la Sociedad de la Información sea más justa para todas las personas.

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Artículo publicado en Diario de Navarra el 19/10/2011

El derrocamiento de Mubarak hace un año no ha significado todavía la desaparición de su régimen. La depuración apenas ha llegado al aparato represivo de la policía y la justicia. Se mantienen las detenciones arbitrarias. Permanecen intocables los tribunales militares de excepción. Han aumentado las penas de cárcel y las multas para manifestantes y huelguistas. Dirigentes de la antigua administración han podido ser candidatos en los comicios. La seguridad central del Estado reprime con gran dureza las manifestaciones y una policía paralela crea artificialmente disturbios: ataques a los coptos, meningitis
enfrentamientos en el fútbol…También ha crecido la delincuencia. La tensión y la incertidumbre marcan un proceso de transición lleno de obstáculos. Las Fuerzas Armadas subrayan que este clima de agitación exige un poder militar fuerte.
No obstante, resuscitator
el empuje de la población ha logrado que el dictador haya sido juzgado y que desaparezca su partido. Se han celebrado las elecciones parlamentarias, a las que han podido presentarse todos los grupos políticos. En la reforma constitucional se establece la disminución del mandato presidencial de seis a cuatro años. Pero, la oposición integrada por los partidos laicos tradicionales y otros nuevos, surgidos al calor de las manifestaciones, no ha traducido las movilizaciones en votos. Son organizaciones aún débiles, divididas y hasta enfrentadas. Su arraigo social no es tan elevado como podría parecer. Tampoco han tenido tiempo para consolidarse, ni consiguen llegar a todos los lugares y reivindicaciones.
Los resultados de las elecciones señalan claramente la fuerza del islam como movimiento político. No debería extrañar, porque la inmensa mayoría de la población es musulmana, las asociaciones religiosas son esenciales en su vida diaria – como comunidad de refugio espiritual, convivencia y ayuda mutua – y sus formaciones políticas y sociales han sido muy perseguidas. No obstante, el partido Libertad y Justicia no aspiraba a un triunfo tan evidente. Ni siquiera se presentaron en todas las circunscripciones. Los Hermanos Musulmanes no han resuelto sus divisiones internas y demostrar una fuerza absoluta podría valorarse un riesgo excesivo por los militares y las potencias extranjeras.
La sorpresa ha sido que los salafíes de Al Nur hayan logrado el segundo puesto. Hasta ahora rechazaban el ejercicio democrático, porque entendían que la soberanía reside en Dios y no en la ciudadanía. Su opinión es la misma, pero la táctica ha cambiado: la democracia es un instrumento para imponer su visión de la sociedad, la política y las leyes. Muy instalados en las mezquitas de los barrios más pobres, no han querido perder la oportunidad de aprovechar el malestar popular y disputar el terreno a los partidos surgidos de los Hermanos Musulmanes. Acusan a éstos de aceptar cierta relectura interpretativa y más abierta de los textos sagrados; de abandonar la tesis del califato en beneficio de un estado de derecho y de buscar alianzas con sectores no religiosos. Los extremistas cuentan con la financiación del régimen y fundaciones de Arabia Saudí, que apuestan por neutralizar a los HHMM, manipular la revueltas con propuestas políticas y religiosas más conservadoras y obtener de paso la mayor hegemonía en el mundo árabe, frente a un Egipto estable, democrático y futuro competidor regional.
El profesor de Estudios Islámicos de Oxford, Tariq Ramadan -nieto de Hassan al Banna, fundador de los HHMM en 1928- opina que el ascenso de los partidos y movimientos radicales y dogmáticos contribuirá a que los Hermanos Musulmanes – y otras fuerzas – suscriban algún acuerdo con el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas para no manifestar su presión en las calles – mayoritarios cuando les convocan sus dirigentes – y compartir el poder real. No deja de ser un dilema arriesgado, que puede ser interpretado como un freno al cambio de sistema.
Uno de los lemas de las protestas ha sido “echaâb yourid iskat el mouchir” (el pueblo quiere la caída del mariscal). Sin apoyo social, los militares necesitan ahora que la cúpula islamista contenga las reclamaciones de sus bases. La fractura entre los Hermanos Musulmanes y los salafíes favorece al Ejército, que se proclama como factor de estabilidad. El presidente de la Junta Militar, Mohamed Hussein Tantawi, no aspira a ser el máximo mandatario civil del nuevo Egipto, pero la intención de las Fuerzas Armadas es conservar cuanta más influencia mejor. Nunca permitirán que se les pida cuentas o sean imputados por haber sido la columna vertebral de las sucesivas dictaduras. Al igual que sucede en Pakistán, tampoco consentirán perder sus recursos y privilegios económicos y, al menos, la supervisión política del proceso. Además, ambicionan mantener su protagonismo en política exterior, con los menos cambios posibles en las relaciones pactadas con Estados Unidos e Israel.
Los siguientes pasos hasta el verano son la formación del Gobierno, la redacción de una Constitución definitiva y los comicios presidenciales. Entretanto, la clave está en qué medidas se adoptan en todos los resortes del Estado y comprobar qué papeles asumen cada una de las fuerzas en presencia. Pero, sobre todo, asegurar que el cambio de régimen es efectivo y existe voluntad de aplicar reformas para superar la miseria de la mitad de la población, que no puede sobrevivir con tres euros al día.

  • Artículo publicado en Diario de Navarra el 19/10/2011
  • El derrocamiento de Mubarak hace un año no ha significado todavía la desaparición de su régimen. La depuración apenas ha llegado al aparato represivo de la policía y la justicia. Se mantienen las detenciones arbitrarias. Permanecen intocables los tribunales militares de excepción. Han aumentado las penas de cárcel y las multas para manifestantes y huelguistas. Dirigentes de la antigua administración han podido ser candidatos en los comicios. La seguridad central del Estado reprime con gran dureza las manifestaciones y una policía paralela crea artificialmente disturbios: ataques a los coptos, information pills
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    Los resultados de las elecciones señalan claramente la fuerza del islam como movimiento político. No debería extrañar, porque la inmensa mayoría de la población es musulmana, las asociaciones religiosas son esenciales en su vida diaria – como comunidad de refugio espiritual, convivencia y ayuda mutua – y sus formaciones políticas y sociales han sido muy perseguidas. No obstante, el partido Libertad y Justicia no aspiraba a un triunfo tan evidente. Ni siquiera se presentaron en todas las circunscripciones. Los Hermanos Musulmanes no han resuelto sus divisiones internas y demostrar una fuerza absoluta podría valorarse un riesgo excesivo por los militares y las potencias extranjeras.
    La sorpresa ha sido que los salafíes de Al Nur hayan logrado el segundo puesto. Hasta ahora rechazaban el ejercicio democrático, porque entendían que la soberanía reside en Dios y no en la ciudadanía. Su opinión es la misma, pero la táctica ha cambiado: la democracia es un instrumento para imponer su visión de la sociedad, la política y las leyes. Muy instalados en las mezquitas de los barrios más pobres, no han querido perder la oportunidad de aprovechar el malestar popular y disputar el terreno a los partidos surgidos de los Hermanos Musulmanes. Acusan a éstos de aceptar cierta relectura interpretativa y más abierta de los textos sagrados; de abandonar la tesis del califato en beneficio de un estado de derecho y de buscar alianzas con sectores no religiosos. Los extremistas cuentan con la financiación del régimen y fundaciones de Arabia Saudí, que apuestan por neutralizar a los HHMM, manipular la revueltas con propuestas políticas y religiosas más conservadoras y obtener de paso la mayor hegemonía en el mundo árabe, frente a un Egipto estable, democrático y futuro competidor regional.
    El profesor de Estudios Islámicos de Oxford, Tariq Ramadan -nieto de Hassan al Banna, fundador de los HHMM en 1928- opina que el ascenso de los partidos y movimientos radicales y dogmáticos contribuirá a que los Hermanos Musulmanes – y otras fuerzas – suscriban algún acuerdo con el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas para no manifestar su presión en las calles – mayoritarios cuando les convocan sus dirigentes – y compartir el poder real. No deja de ser un dilema arriesgado, que puede ser interpretado como un freno al cambio de sistema.
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    Uno de los lemas de las protestas ha sido “echaâb yourid iskat el mouchir” (el pueblo quiere la caída del mariscal). Sin apoyo social, los militares necesitan ahora que la cúpula islamista contenga las reclamaciones de sus bases. La fractura entre los Hermanos Musulmanes y los salafíes favorece al Ejército, que se proclama como factor de estabilidad. El presidente de la Junta Militar, Mohamed Hussein Tantawi, no aspira a ser el máximo mandatario civil del nuevo Egipto, pero la intención de las Fuerzas Armadas es conservar cuanta más influencia mejor. Nunca permitirán que se les pida cuentas o sean imputados por haber sido la columna vertebral de las sucesivas dictaduras. Al igual que sucede en Pakistán, tampoco consentirán perder sus recursos y privilegios económicos y, al menos, la supervisión política del proceso. Además, ambicionan mantener su protagonismo en política exterior, con los menos cambios posibles en las relaciones pactadas con Estados Unidos e Israel.
    Los siguientes pasos hasta el verano son la formación del Gobierno, la redacción de una Constitución definitiva y los comicios presidenciales. Entretanto, la clave está en qué medidas se adoptan en todos los resortes del Estado y comprobar qué papeles asumen cada una de las fuerzas en presencia. Pero, sobre todo, asegurar que el cambio de régimen es efectivo y existe voluntad de aplicar reformas para superar la miseria de la mitad de la población, que no puede sobrevivir con tres euros al día.

    El derrocamiento de Mubarak hace un año no ha significado todavía la desaparición de su régimen. La depuración apenas ha llegado al aparato represivo de la policía y la justicia. Se mantienen las detenciones arbitrarias. Permanecen intocables los tribunales militares de excepción. Han aumentado las penas de cárcel y las multas para manifestantes y huelguistas. Dirigentes de la antigua administración han podido ser candidatos en los comicios. La seguridad central del Estado reprime con gran dureza las manifestaciones y una policía paralela crea artificialmente disturbios: ataques a los coptos, pharmacy
    enfrentamientos en el fútbol…También ha crecido la delincuencia. La tensión y la incertidumbre marcan un proceso de transición lleno de obstáculos. Las Fuerzas Armadas subrayan que este clima de agitación exige un poder militar fuerte.
    No obstante, story
    el empuje de la población ha logrado que el dictador haya sido juzgado y que desaparezca su partido. Se han celebrado las elecciones parlamentarias, drugs
    a las que han podido presentarse todos los grupos políticos. En la reforma constitucional se establece la disminución del mandato presidencial de seis a cuatro años. Pero, la oposición integrada por los partidos laicos tradicionales y otros nuevos, surgidos al calor de las manifestaciones, no ha traducido las movilizaciones en votos. Son organizaciones aún débiles, divididas y hasta enfrentadas. Su arraigo social no es tan elevado como podría parecer. Tampoco han tenido tiempo para consolidarse, ni consiguen llegar a todos los lugares y reivindicaciones.
    Los resultados de las elecciones señalan claramente la fuerza del islam como movimiento político. No debería extrañar, porque la inmensa mayoría de la población es musulmana, las asociaciones religiosas son esenciales en su vida diaria – como comunidad de refugio espiritual, convivencia y ayuda mutua – y sus formaciones políticas y sociales han sido muy perseguidas. No obstante, el partido Libertad y Justicia no aspiraba a un triunfo tan evidente. Ni siquiera se presentaron en todas las circunscripciones. Los Hermanos Musulmanes no han resuelto sus divisiones internas y demostrar una fuerza absoluta podría valorarse un riesgo excesivo por los militares y las potencias extranjeras.
    La sorpresa ha sido que los salafíes de Al Nur hayan logrado el segundo puesto. Hasta ahora rechazaban el ejercicio democrático, porque entendían que la soberanía reside en Dios y no en la ciudadanía. Su opinión es la misma, pero la táctica ha cambiado: la democracia es un instrumento para imponer su visión de la sociedad, la política y las leyes. Muy instalados en las mezquitas de los barrios más pobres, no han querido perder la oportunidad de aprovechar el malestar popular y disputar el terreno a los partidos surgidos de los Hermanos Musulmanes. Acusan a éstos de aceptar cierta relectura interpretativa y más abierta de los textos sagrados; de abandonar la tesis del califato en beneficio de un estado de derecho y de buscar alianzas con sectores no religiosos. Los extremistas cuentan con la financiación del régimen y fundaciones de Arabia Saudí, que apuestan por neutralizar a los HHMM, manipular la revueltas con propuestas políticas y religiosas más conservadoras y obtener de paso la mayor hegemonía en el mundo árabe, frente a un Egipto estable, democrático y futuro competidor regional.
    El profesor de Estudios Islámicos de Oxford, Tariq Ramadan -nieto de Hassan al Banna, fundador de los HHMM en 1928- opina que el ascenso de los partidos y movimientos radicales y dogmáticos contribuirá a que los Hermanos Musulmanes – y otras fuerzas – suscriban algún acuerdo con el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas para no manifestar su presión en las calles – mayoritarios cuando les convocan sus dirigentes – y compartir el poder real. No deja de ser un dilema arriesgado, que puede ser interpretado como un freno al cambio de sistema.
    Uno de los lemas de las protestas ha sido “echaâb yourid iskat el mouchir” (el pueblo quiere la caída del mariscal). Sin apoyo social, los militares necesitan ahora que la cúpula islamista contenga las reclamaciones de sus bases. La fractura entre los Hermanos Musulmanes y los salafíes favorece al Ejército, que se proclama como factor de estabilidad. El presidente de la Junta Militar, Mohamed Hussein Tantawi, no aspira a ser el máximo mandatario civil del nuevo Egipto, pero la intención de las Fuerzas Armadas es conservar cuanta más influencia mejor. Nunca permitirán que se les pida cuentas o sean imputados por haber sido la columna vertebral de las sucesivas dictaduras. Al igual que sucede en Pakistán, tampoco consentirán perder sus recursos y privilegios económicos y, al menos, la supervisión política del proceso. Además, ambicionan mantener su protagonismo en política exterior, con los menos cambios posibles en las relaciones pactadas con Estados Unidos e Israel.
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    el empuje de la población ha logrado que el dictador haya sido juzgado y que desaparezca su partido. Se han celebrado las elecciones parlamentarias, store a las que han podido presentarse todos los grupos políticos. En la reforma constitucional se establece la disminución del mandato presidencial de seis a cuatro años. Pero, la oposición integrada por los partidos laicos tradicionales y otros nuevos, surgidos al calor de las manifestaciones, no ha traducido las movilizaciones en votos. Son organizaciones aún débiles, divididas y hasta enfrentadas. Su arraigo social no es tan elevado como podría parecer. Tampoco han tenido tiempo para consolidarse, ni consiguen llegar a todos los lugares y reivindicaciones.
    Los resultados de las elecciones señalan claramente la fuerza del islam como movimiento político. No debería extrañar, porque la inmensa mayoría de la población es musulmana, las asociaciones religiosas son esenciales en su vida diaria – como comunidad de refugio espiritual, convivencia y ayuda mutua – y sus formaciones políticas y sociales han sido muy perseguidas. No obstante, el partido Libertad y Justicia no aspiraba a un triunfo tan evidente. Ni siquiera se presentaron en todas las circunscripciones. Los Hermanos Musulmanes no han resuelto sus divisiones internas y demostrar una fuerza absoluta podría valorarse un riesgo excesivo por los militares y las potencias extranjeras.
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    El profesor de Estudios Islámicos de Oxford, Tariq Ramadan -nieto de Hassan al Banna, fundador de los HHMM en 1928- opina que el ascenso de los partidos y movimientos radicales y dogmáticos contribuirá a que los Hermanos Musulmanes – y otras fuerzas – suscriban algún acuerdo con el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas para no manifestar su presión en las calles – mayoritarios cuando les convocan sus dirigentes – y compartir el poder real. No deja de ser un dilema arriesgado, que puede ser interpretado como un freno al cambio de sistema.
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    Los Hermanos Musulmanes no han resuelto sus divisiones internas. Demostrar una fuerza absoluta podría valorarse un riesgo excesivo por los militares y las potencias extranjeras

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    La clave está en asegurar que el cambio de régimen es efectivo

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    Los Hermanos Musulmanes no han resuelto sus divisiones internas. Demostrar una fuerza absoluta podría valorarse un riesgo excesivo por los militares y las potencias extranjeras

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    Militares golpistas de Malí

    Los soldados golpistas de Malí no tenían futuro tras la condena y el embargo impuestos por los países vecinos de la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), neurosurgeon
    apoyada por Francia, antigua potencia colonial. Uno de los objetivos de la junta del capitán Sanogo era contrarrestar la insurrección armada de los tuaregs. Pero las milicias del Movimiento Nacional del Azawad (MNLA) y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb (AQMI), han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú, la ciudad de los 333 santos del islam, encrucijada religiosa, cultural, de las redes comerciales y de las migraciones que atraviesan el Sáhara. Sin experiencia, liderazgo y alianzas políticas internas, el directorio militar ha sido aislado y derrotado.

    las milicias del Movimiento Nacional del Azawad y del grupo yihadista Insar Dine, además de Al Qaeda del Magreb, han aprovechado el caos en la capital Bamako para lanzar una rápida ofensiva y llegar hasta Tombuctú

    Ahora, la quiebra del Estado maliense exige unidad, fortaleza y no disputas internas. Porque el problema más importante de Malí es su práctica ruptura, una vez que el MNLA ha declarado la independencia de Azawad, el “territorio de la trashumancia”, en la mitad norte del país.
    La escasa beligerancia del presidente derrocado, Amadou Toumani Touré (denominado ATT) ante los rebeldes, la delincuencia y el narcotráfico y el desvío a manos privadas de los fondos para la guerra figuran entre las causas del golpe. Su detonante más inmediato fueron las protestas de las mujeres de los soldados – víctimas en los combates – que reclamaron más suministros en armas y alimentos.

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    • Opinión

    6 mar 2012

    Masacres en Nigeria

    ¿Hacia una participación de Nigeria?: Courrier International

    Boko Haram (neologismo hausa, web lengua hablada en el norte de Nigeria) significa “Occidente es impuro” o también “la educación occidental es un pecado”. Queda así claro el sectarismo de esta organización terrorista y su agresividad extrema desde hace tres años.
    El movimiento se creó en 2002 en Maiduguri, allergy capital del estado norteño de Borno. El predicador radical Mohamed Yusuf impulsó en la práctica esta versión fanática, opresiva y belicosa del islam más conservador. Los guías (imames) de las cofradías islámicas de corte tradicional, que dominan las regiones de Nigeria fronterizas con el Sahel, acusaron siempre a Yusuf de ser un impostor, ignorante del Corán y oportunista.

    Boko Haram forma parte de la corriente yihadista, que eleva el uso de las armas a una obligación imprescindible para todos los musulmanes

    Con el telón de fondo del enfrentamiento histórico entre el norte musulmán y el sur cristiano y animista, Boko Haram hereda el dogmatismo y el puritanismo intolerante en las costumbres y en la vida cotidiana instalados allí por el colectivo Maitatsuni, que llegó a rechazar la vacunación y los espectáculos musicales. Más tarde, Yusuf logró sumar a jóvenes sin esperanza de trabajo procedentes de las bolsas de miseria del norte y a creyentes obsesionados con la expansión del islam mediante la purificación por la violencia. En definitiva, Boko Haram forma parte de la corriente yihadista, que eleva el uso de las armas a una obligación imprescindible para todos los musulmanes.

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    • Opinión

    4 mar 2012

    Riesgos en Egipto

    Inscripción en la Alhambra de Granada

    El prestigioso intelectual palestino Bichara Khader explica su libro ‘El Mundo Árabe explicado a Europa’ y el futuro de las movilizaciones en esta región. Será durante dos tardes los días 5 y 6 de marzo, treat lunes y martes, decease de 17 a 21,30 horas.

    Desde Europa, nuestro imaginario sobre el mundo árabe es muy reducido y está influido por el desconocimiento y los intereses políticos y económicos. Pensamos en un escenario cerrado; arcaico; enriquecido, violento… La realidad es mucho más compleja y diversa. Es cierto que llena de problemas, pero al mismo tiempo de reivindicaciones, protestas, esperanzas. Así ha quedado demostrado en las movilizaciones de buena parte de sus habitantes. A pesar de los obstáculos para obtener justicia y libertades, la transición permanece abierta y nada será igual que antes.

    Nunca como ahora resulta más necesario y de actualidad analizar con profundidad y rigor algunas de las claves que caracterizan el Mundo Árabe postcolonial. Es la propuesta que nos hace el prestigioso intelectual palestino Bichara Khader en este seminario de trabajo exclusivo en Pamplona para IPES, al hilo de su obra El Mundo Árabe explicado a Europa. Historia, imaginario, cultura, política, economía y geopolítica.

    Además, es una oportunidad única de conocer desde un enfoque multidisciplinar los últimos procesos de cambio, iniciados hace un año en Túnez y Egipto, con uno de los analistas más destacados ¿Cuáles son sus causas? ¿Qué consecuencias regionales? ¿Hacia dónde va el futuro de estos países? ¿Y sus desafíos?

    Programa

    • El sistema regional árabe en la historia reciente

    • Imaginario occidental sobre Oriente, árabes e islam y Occidente en árabes y musulmanes

    • Estado y democracia: la ficción de la excepción árabe

    • Intervencionismo occidental y sus responsabilidades

    • Modernidad y laicidad en las sociedades árabes y musulmanas

    • El protagonismo religioso y los islamistas

    • Terrorismo yihadista ¿Qué soluciones?

    • Claves de la economía

    • Movilizaciones árabes: razones, poblaciones, retos y esperanzas

    Impartido por Bichara Khader

    Bichara KhaderBichara Khader es profesor en la Universidad de Lovaina y director del Centro de Estudios y de Investigaciones sobre el Mundo Árabe Contemporáneo (CERMAC). Fue miembro del Grupo de Altos Expertos sobre la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) de la Unión Europea y del Grupo de Sabios para el diálogo cultural en el Mediterráneo. Autor y editor de veinticuatro obras sobre el Mundo Árabe, el Mediterráneo y la Unión Europea, está considerado como uno de los mejores analistas sobre el tema.

    Plazas limitadas

    Puedes inscribirte en este curso rellenando el siguiente formulario o llamando por teléfono 948.21.32.79 o a través de la ficha del curso en el área de Formación.
    25 de enero de 2012: un año después en la Plaza Tahrir

    El derrocamiento de Mubarak hace un año no ha significado todavía la desaparición de su régimen. La depuración apenas ha llegado al aparato represivo de la policía y la justicia. Se mantienen las detenciones arbitrarias. Permanecen intocables los tribunales militares de excepción. Han aumentado las penas de cárcel y las multas para manifestantes y huelguistas. Dirigentes de la antigua administración han podido ser candidatos en los comicios. La seguridad central del Estado reprime con gran dureza las manifestaciones y una policía paralela crea artificialmente disturbios: ataques a los coptos, ophthalmologist
    enfrentamientos en el fútbol…También ha crecido la delincuencia. La tensión y la incertidumbre marcan un proceso de transición lleno de obstáculos. Las Fuerzas Armadas subrayan que este clima de agitación exige un poder militar fuerte.

    Los Hermanos Musulmanes no han resuelto sus divisiones internas. Demostrar una fuerza absoluta podría valorarse un riesgo excesivo por los militares y las potencias extranjeras

    No obstante, approved
    el empuje de la población ha logrado que el dictador haya sido juzgado y que desaparezca su partido. Se han celebrado las elecciones parlamentarias, a las que han podido presentarse todos los grupos políticos. En la reforma constitucional se establece la disminución del mandato presidencial de seis a cuatro años. Pero, la oposición integrada por los partidos laicos tradicionales y otros nuevos, surgidos al calor de las manifestaciones, no ha traducido las movilizaciones en votos. Son organizaciones aún débiles, divididas y hasta enfrentadas. Su arraigo social no es tan elevado como podría parecer. Tampoco han tenido tiempo para consolidarse, ni consiguen llegar a todos los lugares y reivindicaciones.

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    • Opinión

    Sun Yat-sen asume su cargo como Presidente de la República en enero de 1912Se cumple en Centenario de la proclamación el 1 de enero de 1912 – después de la revolución que acabó con milenios de poder imperial – de la República de China, visit web
    inspirada en los ideales de Sun Yat-sen: el nacionalismo cívico, la democracia y el bienestar para el pueblo. En 1949 el gobierno se trasladó a Taiwán.

    Con este motivo, la Oficina Económica y Cultural de Taipei en España, la Universidad Pública de Navarra y la Red Navarra de Estudios Chinos presentan en el Sario (Campus de Arrosadia) una muestra fotográfica con imágenes de gran formato.

    Del blanco y negro al color, “Cien años de la República de China” refleja la política, la economía, la educación, la cultura, la agricultura, la tecnología, el medio ambiente o el bienestar social y nos ayuda a conocer la realidad taiwanesa y promover un mayor intercambio cultural y académico entre los pueblos.

    IPES Internacional y Derechos Humanos participa en la Red, dada la importancia de la realidad china y de todo el conjunto Asia-Pacífico en la actualidad internacional, en cuanto a la economía, la política, la geoestrategia y los derechos humanos.

    La Exposición se podrá visitar del 1 de marzo al 16 de abril, de lunes a viernes entre las 9 y las 21 horas. La entrada es libre

    El Taipei 101 fue hasta 2010 el edificio más alto del mundo

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    inspirada en los ideales de Sun Yat-sen: el nacionalismo cívico, prescription la democracia y el bienestar para el pueblo. En 1949 el gobierno se trasladó a Taiwán.

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    Árbol de las TICEn su último número, this web
    la revista El Sur, this
    editada por Medicus Mundi Navarra, dedica un dossier a Internet y las ONGs de solidaridad y desarrollo.

    El trabajo con las Nuevas Teconologías de la Información y la Comunicación ofrece nuevas oportunidades para comunicar e informar, el aprendizaje y el conocimiento y el empoderamiento y la participación y pone a disposición de los movimientos sociales y las ONGDs en particular instrumentos valiosos para ampliar y revalorizar su tarea.

    Escriben y opinan en las hojas centrales diversas personas, especialistas en temas de información y comunicación. Destacamos las entrevistas al profesorado que intervino en el I Encuentro Ciudadanía Digital y Derechos Humanos (CIDER) que organizamos en mayo de 2011 y el artículo de Andrea Aisa Vega. Nuestra colaboradora y consultora en TIC y Cooperación al Desarrollo señala que la información y el conocimiento son ingredientes esenciales para el Desarrollo Humano y la consecución de los Derechos Humanos. Además, subraya el papel de las TIC como una herramienta fundamental para generar capacidades, que contribuyan a la construcción de una ciudadanía comprometida con la realidad social.

    Un paso obligado es acercar las Tecnologías de la Información y la Comunicación a personas y organizaciones que no tienen un fácil acceso a ellas y defender, al mismo tiempo, la eliminación de las desigualdades sociales. Como ejemplo de la integración de las TIC en la Cooperación expone el punto de vista de los pueblos indígenas en el ejercicio de sus derechos. Asimismo, considera que el uso de las TIC debe favorecer la equidad de género, con el propósito de romper la brecha digital que existe entre hombres y mujeres de manera que la Sociedad de la Información sea más justa para todas las personas.

    • Opinión

    Left over from the war

    En el sur de este país del cuerno de África, tuberculosis la población más débil de las provincias de Bakool y Baja Shabelle, viagra approved en la frontera con Kenia, web se muere de hambre. Personas ancianas y de toda edad, hombres y mujeres, y sobre todo niños y niñas se desplazan forzosamente al campo de Dabaab (Kenia) para recibir auxilio internacional, todavía muy escaso. Las cooperantes españolas han sido secuestradas a medio camino. La vida diaria de las gentes de esta geografía ha quedado arrasada por la sequía. Pero, el desastre tiene otras causas: el gobierno de Nairobi apenas ha invertido en el desarrollo de la agricultura, ganadería, educación e infraestructuras básicas de sus comunidades más desfavorecidas. Los precios de las semillas para obtener alimentos y de otros productos básicos se encarecen cada vez más. En los años 80 Somalia garantizaba el 85% de sus necesidades de cereales. En 2010 hubo una gran cosecha en la región de Baja Shabelle, muy fértil. Ahora ha llegado la sequía en medio de la guerra civil, que desde los años 90 ha hundido en el caos a las diferentes administraciones somalíes. Las autoridades corruptas de todas las facciones cobran impuestos a las ONG que reparten alimentos. Muchas veces la dependencia excesiva de esta ayuda acarrea pasividad, en vez de estimular la producción autóctona.

    En el conflicto bélico de Somalia no se enfrentan tanto los clanes, entremezclados en cada uno de los contendientes, sino las comunidades rurales – llegadas a las ciudades para sobrevivir y que acaban marginadas – con las urbanas, ligadas a los poderes burocráticos. Seguir leyendo

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