La Muestra de Cine y DDHH lleva a acompañar al colegio a escolares de países en desarrollo

23 nov

La XI Muestra de Cine y DDHH acercó a los espectadores en su tercera jornada el problema de la trata de personas a través de la mirada de la realizadora Mabel Lozano, website con los testimonios de numerosas víctimas y los detalles del trabajo sobre el terreno para atenderlas que realiza Médicos Del Mundo en ciudades españolas.

Mabel Lozano cuenta con una amplia trayectoria de compromiso social con el tema de la trata. Lo ha analizado en documentales, medicine cortos y spots desde muy distintas perspectivas. El último enfoque, Chicas Nuevas 24 Horas, surgió tras ver en un destacado diario de tirada nacional un anuncio que ofrecía “chicas nuevas y complacientes disponibles las 24 horas”. Lozano hizo un viaje al origen para descubrir cómo son captadas las mujeres.

El proyecto está hilado a través de una reunión de emprendedores guiada por una supuesta ejecutiva que desgrana las cifras de dinero que mueve la prostitución, así como la forma de dar con un ‘buen producto’ y cómo desecharlo cuando ‘ya no da más de sí’. Este enfoque tratando a las mujeres como un producto objeto, lejos de resultar frívolo, reafirma la visión de que para los tratantes estas mujeres no son más que elementos de consumo, sin derechos.

El documental nos descubre cómo muchas de estas mujeres son engañadas en sus países de origen para trabajar “en bares o restaurantes” y acaban viajando a Europa y viviendo atrapadas en un club o coaccionadas cada día ‘haciendo la calle’.

4.500.000 mujeres y niñas son víctimas de la trata cada año, formando parte de un negocio de 32.000 millones de dólares anuales. Existe toda una red financiera en torno a este oscuro mercado, con agencias de viajes o medios de comunicación que participan a su manera; por ejemplo, se calcula que la prensa escrita europea recauda 40 millones de euros sólo con anuncios de prostitución.

Las mafias se lucran no sólo con los cuerpos de las mujeres, sino que también las exprime económicamente. Primero les hace pagar a ellas mismas el viaje a Europa; después, somete esa deuda a intereses que aumentan brutalmente cada mes; además, les obliga a pagarse su propio sustento (comida, materiales de higiene, etc.) y crea un aún más perverso sistema de multas en los burdeles por el cual se les obliga a abonar 200 o 300 euros por –entre otros motivos– discutir entre ellas o simplemente poder salir del club. A esto se suma que la Ley Mordaza multa también a las propias prostitutas, que no son más que víctimas de una explotación.

Invitadas a Chicas nuevas 24h
Alicia Palmer (izda) y Yolanda Rodríguez (dcha), de Médicos del Mundo.

Frente a esta realidad, Alicia Palmer, de Médicos del Mundo Madrid, denuncia que existe una imagen dulcificada y trivializada con el fenómeno de la prostitución a ojos de la sociedad. “Ahora mismo en España el tema de la prostitución se ve como un problema de orden público, como ‘qué hacen estas mujeres aquí, que pueden verles los niños’, y no como una vulneración de derechos humanos”. Es más, “es muy fácil disfrazar la prostitución de una acción voluntaria, porque están aleccionadas para decirlo”, dado que viven coaccionadas.

Palmer relata que España es, de hecho, un destino de turismo sexual para el resto de Europa: “Hay puticlubs por todas partes; hasta hay fincas en Castilla-La Mancha donde se celebran cacerías con final feliz, con un prostíbulo dentro de la propia finca”. Según el documental de Mabel Lozano, existen unos 1.900 clubes en todo el estado, con un volumen de negocio de 5 millones de euros al día; arroja además el dato de que España es el tercer país del mundo en hombres que pagan por sexo, tras Tailandia y Puerto Rico.

Uno de los problemas en España es que la trata es sólo delito desde el año 2010, y para que una mujer pueda salir del negro agujero de la prostitución ha de testificar en contra de las mafias que les explotan. Yolanda Rodríguez, de Médicos del Mundo Navarra, aclara que, “de hecho, no existe una ley integral contra la trata, que es algo que vienen reclamando todas las entidades que trabajan contra la trata. Pero sigue recayendo el peso sobre la víctima, que es la que tiene que denunciar. Y en muchas víctimas concurren otras cosas, como que estén en situación irregular y entra en acción la injusta ley de extranjería”.

Como complemento al documental de Mabel Lozano, Rodríguez recomienda el visionado de la charla ‘Ninguna mujer nace para puta’ de Sonia Sánchez, “de una superviviente de la prostitución argentina, que habla de la prostitución como una violación de los derechos económicos, sociales y culturales de las mujeres”. Rodríguez considera que “habría que hacer escarnio de los hombres que hacen gala de que consumen prostitución”, porque sigue siendo algo normalizado y sin condena social.


Fotograma de Camino a la escuela

Tras Él me llamó Malala, viagra 100mg
el derecho a la educación fue sujeto de una segunda mirada en la XI Muestra de Cine y Derechos Humanos de Pamplona con el análisis con alumnos de secundaria del filme francés Camino a la escuela.

Con un enfoque a medio camino entre el documental y una película de aventuras, el director Pascal Plisson acompaña en el filme a distintos grupos de escolares en su largo viaje hasta sus centros educativos. La idea de realizar el filme le llegó a Plisson al comprobar, durante un rodaje en Kenia, cómo unos muchachos debían atravesar el Lago Salado de Magadi para ir a la escuela; conmovido, decidió contar “las proezas que algunos niños deben realizar para tener acceso a una educación”.

Así, conocemos la historia de Jackson, un muchacho de 10 años de Kenia, que se enfrenta a un viaje por la sabana de 2 horas diarias protegiendo a su hermana menor. Más al norte en el continente africano, nos invita a acompañar a Zahira, una joven de 12 años de Marruecos, que ha de recorre 22 km a través de las montañas con un par de compañeras. Ya en Asia, conocemos a Samuel, un chico de 11 años de la India, que con ayuda de sus hermanos recorrerá 4 km hasta la escuela en su silla de ruedas. Y finalmente damos el salto a Latinoamérica, donde Carlos, un chaval de 11 años de Argentina, se enfrenta a un trayecto a caballo de 18 km junto a su hermana.

En estos viajes comprobamos cómo todos ellos hacen frente a adversidades en países donde la educación básica no está garantizada, pero donde la valoran como un preciado tesoro al que no se puede renunciar si consigues lograr optar a ella.

Durante el debate con estudiantes de enseñanza media, Luis Arellano, de Nosolofilms, ejemplificó los costes que conlleva para las familias en algunos de estos países el escolarizar a sus hijos: “Aunque el Estado te dé escuela y profesor, hay muchas familias que no pueden llevar a sus hijos al colegio porque no pueden comprar zapatos, libros, uniforme, no tienen acceso al agua…”

En ese sentido, aunque el filme no muestra ningún país desarrollado, trata de dejar claro el gran contraste con sociedades donde la educación es pública y está garantizada, pero mucha gente –especialmente escolares– no es capaz de valorar como una gran oportunidad, incluso aunque sus padres igualmente hagan un esfuerzo económico del que tampoco están exentos.

Deja un comentario

Comentario

No se compartirá
Opcional
¡Únete a IPES Elkartea! - Súmate, forma parte, colabora en el proyecto. ¡Suscríbete a nuestro boletín!

Con la financiación de

  • Gobierno de Navarra
  • Ayuntamiento de Pamplona