‘Un episodio en la vida de un chatarrero’, la exclusión social que se extiende

17 nov

episodio-chatarrero-perez-eransun-sanjulian

De la mano de Begon?a Pe?rez Eransus nos adentramos en la cuarta proyección de la IX Muestra de Cine y Derechos Humanos, help con el filme ‘Un episodio en la vida de un chatarrero’, ailment que reconstruye un fragmento de la vida de una familia gitana de Bosnia que vive del poco dinero que les brinda el desguazar chatarra, hasta que un problema de salud tuerce sus vidas. Pérez Eransus es doctora en Sociologi?a por la UPNA, y sus li?neas de investigacio?n se centran en el a?mbito de la exclusio?n social y el ana?lisis de las poli?ticas sociales pu?blicas.

Antes de la proyección, Begoña Pérez indicaba ya las múltiples caras de la exclusión a la que está sometida la familia bosnia del filme:

  • Exclusión de personas que han vivido el conflicto de la guerra de los Balcanes, y que ahora se encuentran olvidados e inmersos en un trauma post-bélico.
  • “Exclusión de lo rural frente a lo urbano”: los protagonistas viven a 100km de Sarajevo, algo que lleva aparejada la exclusión de ciertos servicios básicos.
  • Exclusión étnica, que conlleva una “distancia de las formas de vida, empleo y acceso normalizado a la vivienda y educación”.
  • Exclusión del empleo convencional, puesto que “trabajar al margen del mercado convencional (tener un salario, cotización, seguro…)” hasta hace no mucho era (y en territorios como el del filme aún es) “un contexto normal en el mundo agrario”. Hay mucha gente que vive sin disfrutar de los derechos que lleva asociados ese tipo de trabajo regulado.
  • Exclusión del acceso a los Derechos Humanos, en este caso los vinculados con la Sanidad. “A pesar del avance tan importante de las sociedades europeas en el pasado, no logramos afianzar estos derechos de una manera igualitaria para que en estos momentos resistan a la fuerte ofensiva que los están haciendo tambalear”.

En el filme, la vida de Nasif y Senada con sus dos hijas transcurre con lo más básico en el mundo rural con los pocos marcos que ganan de la recogida de chatarra y desguazado de coches. Sin embargo, en el momento en el que Senada necesita una urgente intervención quirúrgica, al no contar con tarjeta sanitaria, la imposibilidad de afrontar económicamente la operación les arrastra hacia el abismo. Desesperados, Nasif no sabe a quién recurrir ante un sistema que le niega la posibilidad de salvar a su mujer, mientras que ella se abandona a la resignación de asumir que ningún centro hospitalario va a atenderla jamás sin seguro médico.

episodio-chatarrero-desguace

En opinión de Begoña Pérez Eransus, uno de los primeros aspectos que analizar del filme es que “uno de los fallos del estado de bienestar fue no haber conseguido la integración de algunos colectivos incluso en periodos de gran creación de empleo: no logramos incorporarlos al conjunto de los derechos sociales, por haberse movido en un tipo de empleo distinto que no se ajustaba a los cánones de la sociedad”.

Sin embargo, ya ni siquiera hay que alejarse de nuestra fronteras para ver la peor cara de la exclusión social de las personas desfavorecidas. De hecho, el mismo caso del filme se vive ya hace tiempo en España por culpa del Decreto Ley 16/2012, que acaba con el sistema de Sanidad Universal, limitándolo a personas aseguradas que tengan tarjeta sanitaria. “El paso de la ciudadanía a la irregularidad para algunas personas está siendo tan acelerado como el desempleo, y muchos permisos se están agotando porque las personas se han ido al paro. Desempleo deviene en irregularidad, e irregularidad deviene en no acceso a derechos como la Sanidad Pública”, explica la socióloga.

Así, tanto en el filme como en la realidad que vivimos en España en el día a día, “la solidaridad familiar está amortiguando la crisis, incluso en los niveles más bajos [de recursos] está funcionando; eso explicaría cómo con las cifras tan graves de desempleo que tenemos no hay más situaciones visibles de marginalidad”, indica Pérez Eransus. “La Sanidad Pública y los servicios sociales y tejido de entidades sociales están parando buena parte de los golpes de la crisis atendiendo a personas, y la eficacia de estos colchones es demostrada; nos hemos dotado de unos sistemas que el riesgo está en desmontarlos y retroceder, porque su eficacia es demostrada, más en estos tiempos tan duros”, añade.

episodio-chatarrero-hospital

La socióloga se pregunta “cuáles serán los costes colectivos de una sociedad que tiende a modelos duales en los que existe una clase media alta (con acceso a sanidad, educación, estabilidad y condiciones de vida dignas) y una población cada vez más alejada en la que la falta de ingresos se traduce en la falta de acceso a los derechos básicos”. Valora el hecho de que en Europa “hemos colectivizado esos riesgos, y el beneficio colectivo de compartirlos” por el conjunto de la sociedad “está muy demostrado que ha traído grandes éxitos frente a otras sociedades más duales como la norteamericana; en esas sociedades, la distancia social hace que cuestiones como la enfermedad, un accidente o una discapacidad hagan tambalearse a familias de ingresos medios que -en cuanto hay un suceso de este tipo- pueden caer en situaciones de precariedad”.

Por ello, considera que “el mensaje de que es necesario recortar es falso para el ciudadano: quizá recorten las administraciones, pero realmente nosotros no vamos a recortar, porque el gasto lo vamos a tener que hacer; complementamos la parte de farmacia que no nos han pagado, o el coste que la Sanidad Pública no nos vaya a incluir, por lo que en términos económicos no compensa, pero desde luego en términos sociales tampoco”.

La cosa va a más ya en España, ya que la precariedad laboral lleva a “que buena parte del problema de pobreza en España es ya de personas que trabajan y no tienen los ingresos suficientes”. Por ello, apuesta por “optar por un modelo de empleo no deslocalizable, no precario”. Indica que “los servicios de las administraciones se ven como un gasto y un derroche, pero en algunos países que lo han hecho bien en el centro y norte de Europa han apostado en la lucha contra el desempleo por la creación de empleo público en nichos como la atención a la dependencia”. “Hay formas de recortar el déficit que tienen que ver con la creación de empleo”, recuerda.

Begoña Pérez considera imprescindible un debate serio para marcar auténticas “líneas rojas que afectan a los Derechos Humanos de las personas”, ya que los recortes se están haciendo “de forma transversal en todas las partidas, sin atender a qué derechos humanos afecta cada partida”, y requiere “alianzas entre movimientos y las distintas mareas sociales, ya que la división está siendo un caldo de cultivo muy bueno para los recortes”.

Deja un comentario

Comentario

No se compartirá
Opcional
¡Únete a IPES Elkartea! - Súmate, forma parte, colabora en el proyecto. ¡Suscríbete a nuestro boletín!

Con la financiación de

  • Gobierno de Navarra
  • Ayuntamiento de Pamplona